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Ideas de decoración para dormitorios de bebés seguros y acogedores

Preparar y decorar la habitación del bebé es uno de los momentos más especiales para los futuros papás. Ante esta tarea, aunque queremos que la estancia sea preciosa, la prioridad es que sea segura para el pequeñín. Desde IKEA queremos demostrarte que es posible conseguir ambos objetivos fácilmente. ¡Vamos allá!

La llegada de un nuevo miembro de la familia supone, entre muchas otras cosas, la adaptación de los espacios de la casa. Ese cuarto que quizá antes era vuestro despacho o vuestro vestidor, ahora se convertirá en la habitación del bebé, así que es el momento de prepararla para que tenga todo lo necesario para esta etapa tan especial, desde la cuna y el cambiador hasta el armario o la iluminación. Lo esencial para que sea un espacio seguro, en el que tanto vosotros como el bebé os sintáis cómodos durante sus primeros meses de vida.

1. Una cuna segura y confortable para tu bebé

La cuna es el elemento principal del dormitorio del bebé y en el que pasará más tiempo, pues el descanso es primordial para su desarrollo. Por ello, es fundamental elegir bien. Lo más importante es que sea segura para él. Por ello, en IKEA todas nuestras cunas están diseñadas para minimizar el riesgo de accidentes. En este sentido, tienen las puntas redondeadas para evitar lesiones en caso de que se produzca un golpe y están hechos con pinturas y materiales libres de agentes químicos o tóxicos que sean perjudiciales para el peque. Esto último es imprescindible, sobre todo, a medida que va creciendo y su curiosidad por tocar y coger todo lo que está a su alcance aumenta.

Además de esto, una cuna también tiene que ser confortable, por lo que la base de nuestras cunas está hecha con listones para que el aire pueda fluir y permita la ventilación constante del colchón. De esta forma, se mantiene una temperatura adecuada y se previene tanto la humedad como el exceso de sudoración mientras el bebé duerme.

¡Y esto no es todo! También cuentan con una base que se puede montar a dos alturas diferentes que se adaptan a medida que va creciendo el bebé para propiciar su seguridad y facilitar la interacción de los padres. La base en posición más alta está indicada para cuando el bebé es recién nacido y la baja para cuando empieza a sentarse o incorporarse y hay riesgo de que se caiga. Asimismo, en la mayoría de nuestras cunas, como es el caso del modelo de la foto, uno de los lados se puede quitar para que, cuando crezca, el peque pueda entrar y salir solo, lo que favorece su autonomía. ¿Lo mejor? ¡Podrás sacarle partido durante más tiempo!

2. Un colchón adaptado a las necesidades del bebé

Una vez elegida la cuna, el siguiente paso es optar por un colchón de calidad que sea adecuado para las necesidades de descanso del bebé. ¿Qué hay que tener en cuenta?

  • El colchón debe tener las medidas exactas de la cuna: si es más grande o pequeño puede ser peligroso para el bebé, ya que podría hacerse daño al quedarse atrapado en los huecos.
  • Los materiales tienen que ser transpirables para que tenga buena ventilación y la temperatura del bebé se regule mientras duerme.
  • El colchón tiene que ser firme para proporcionar estabilidad y seguridad al bebé durante el descanso. Además, es recomendable que su estructura reduzca la presión sobre el cuerpo. En IKEA lo conseguimos gracias a los muelles embolsados o la espuma de alta elasticidad.
  • Es preferible que las fundas del colchón se puedan quitar y lavar en la lavadora para garantizar la higiene del bebé.

En IKEA, todos nuestros colchones para cuna cumplen estos requisitos. Además, al igual que las cunas, están hechos con materiales seguros y sostenibles. No contienen productos químicos peligrosos y cumplen con toda la normativa de seguridad.

3. Ropa de cuna y otros textiles calentitos

Ya tenemos la cuna y el colchón, ahora toca el turno de la ropa de cuna. Lo primero a tener en cuenta en este sentido es que, hasta que el bebé no tenga la movilidad adecuada (alrededor de los 12-18 meses), lo más recomendable es que la cuna esté despejada y no poner en ella elementos como almohadas, mantas sueltas o juguetes. Esto es así porque, al no poder moverse por sí solo, existe riesgo de asfixia o de accidente.

Por lo tanto, cuando sean recién nacidos hay que centrarse únicamente en la funda del colchón y la sábana bajera. En IKEA toda nuestra ropa de cama está hecha con tejidos naturales que no contienen sustancias peligrosas para el bebé y, además, son ligeros y suaves al tacto. Para que el bebé pueda dormir cómodamente, es necesario que la temperatura de la habitación sea neutra, ni alta, ni baja, es decir, entre 18 y 21 grados para que pueda dormir más. Usar tejidos que favorezcan la termorregulación también es muy recomendable. En IKEA, muchos de nuestros textiles de ropa de cama, como las fundas para el colchón tienen un material denominado LYOCELL, que permite la transpiración del bebé, cuidando de su confort térmico.

Hasta los 18 meses, otra opción segura es vestirlos con un saco de dormir que los mantenga calentitos, pero sin la posibilidad de que se tapen la cabeza y se dificulte la respiración, como sí podría pasar con el uso de edredones o sábanas. Más adelante, por supuesto, sí que podremos poner mantas, edredones o nórdicos.

Otro elemento textil que aportará tanto temperatura como confort y un toque decorativo a la habitación de tu bebé, será la alfombra. En IKEA contamos con diseños de alfombras para bebés que van desde opciones neutras hasta otras más coloridas, por lo que se adaptan a diferentes estilos de decoración.

4. Un cambiador cómodo y práctico

Ahora que ya tenemos listo todo lo relativo al descanso del bebé, es momento de pasar a otros elementos de la habitación. Uno de los más útiles para los papás durante los primeros meses de vida será el cambiador. Como os tocará cambiar muchos pañales, mejor hacerlo en un lugar específico para ello que resulte lo más práctico posible, ¿no crees?

En IKEA todos nuestros cambiadores están diseñados para ello y cuentan con cajones o estantes para tener todos los elementos necesarios a mano como los pañales, las toallitas y los productos de aseo del bebé. La altura es la ideal para poder hacer el cambio de forma cómoda y cercana con tu bebé.

El que ves en la foto, por ejemplo, cuenta con varios compartimentos para guardar todo lo que necesites para cuidar de tu bebé. Como el resto de nuestros cambiadores, es 100% seguro para los pequeñines, ya que no contiene ningún material tóxico y sus bordes están redondeados. ¿Lo mejor? Una vez tu bebé haya crecido, puedes transformarlo en una estantería para su habitación o cualquier otra estancia de la casa quitando la parte superior.

Además, también contamos con todos los accesorios necesarios para que la tarea sea mucho más sencilla: colchoncito de cambiador, fundas, cestos y cajas de almacenaje.

5. La iluminación adecuada para cada momento

Otro elemento al que hay que prestar especial atención en el dormitorio del bebé es a la iluminación, ya que esta es determinante para la calidad de su descanso. La hormona que favorece el sueño, la melatonina, se activa con la oscuridad, por lo que lo ideal es poder controlar la luz de su dormitorio de manera gradual.

Para dormir, lo más recomendable es pasar desde 75 lúmenes en tonalidad fría hasta dejar la habitación a oscuras y para despertar, al contrario, y con una luz en tonos cálidos. De esta forma, es más sencillo conectar con el anochecer y el amanecer. Para ello, en IKEA contamos con un sistema de iluminación inteligente, que permite controlar la luz con un mando, tanto en intensidad como en tonalidad.

Aparte de eso, por supuesto, contamos con lámparas infantiles, tanto de techo como de pared. Todas ellas cuentan con diseños especialmente pensados para hacer que su dormitorio sea un lugar acogedor y divertido. Desde lámparas en forma de nube, corazón o balón hasta peluches con luz LED.

6. Muebles para que el dormitorio del bebé esté bien organizado

El orden es importante en toda la casa, pero en el dormitorio del bebé todavía más, ya que el hecho de que esté despejado evitará posibles riesgos para él y también para los papás o sus hermanos, en caso de que los tenga. En este sentido, contar con un armario infantil es imprescindible para organizar bien toda su ropita y otros accesorios.

En IKEA somos conscientes de que los bebés crecen muy rápido, por lo que nuestros armarios infantiles están diseñados para adaptarse a los cambios que se producirán a medida que vaya creciendo. Los organizadores infantiles para armario serán especialmente útiles para ello, ya que permitirán ampliar el almacenaje según sus necesidades. De esta forma, podrás sacar partido a su armario durante muchos años.

Otro mueble que puede venir muy bien para la habitación de tu peque es una cómoda. Nuestro consejo es que apuestes por una infantil que esté diseñada a su altura, así cuando crezca participará de forma activa en el orden de la habitación. Y no te preocupes, aunque sea más bajitas y los tiradores sean pequeños, los cajones son tan amplios como los de las cómodas para adultos.

7. Juguetes para recién nacidos que llenen su dormitorio de color

Por último, pero no menos importante, llega el turno de los juguetes. Aunque se trate de la habitación de un recién nacido, no debemos olvidarnos de ellos, ya que los peques se desarrollan y aprenden a través del juego desde el principio.

Por supuesto, estos tienen que estar adaptados a su edad y ser seguros para ellos. En este caso, nuestra selección está adaptada para desarrollar sus sentidos como la vista en el caso de los móviles colgantes, el oído o el tacto con peluches musicales o la coordinación ojo-mano con las alfombras de actividades.

Todos ellos llevan marcado CE, es decir, están evaluados y cumplen todos los requisitos de seguridad exigidos por la Unión Europea. Y lo mejor es que, como adelantábamos, además de todo esto, su diseño contribuye a la decoración de la habitación de tu peque, ya que la llenará de colores y alegría.

Y ahora sí, ¡ya lo tenemos todo para su dormitorio! Esperamos que este artículo te ayude a conseguir un espacio para tu bebé en el que esté totalmente seguro. Por si necesitas algo más de información, aquí te dejamos algunos artículos que pueden interesarte.

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.