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Cocina pequeña con una pared libre y una cinta verde que marca la posición de los futuros muebles de almacenaje, mesas y sillas.

Ideas para aprovechar la pared de una cocina pequeña

¿Tu cocina es muy pequeña y no sabes dónde meterlo todo? ¡Utiliza la pared! Desde aquí queremos demostrarte que hay diferentes formas de sacar partido a los huecos libres, ya sea para almacenamiento, para decoración o para montar un pequeño comedor. Toma nota de estas ideas para aprovechar la pared de una cocina pequeña. Seguro que no volverás a quejarte del espacio…

Ideas de almacenamiento

Si lo que estás buscando es ampliar el almacenamiento en tu cocina, las opciones que te sugerimos a continuación son para ti. Se trata de que organices la pared que tienes libre en tu cocina de la mejor manera posible. De esta forma, conseguirás guardar todo lo que necesites sin que parezca que la cocina está abarrotada.

Para ello, lo mejor es que apuestes por muebles de cocina por módulos, como los de METOD, que podrás colocar a diferentes alturas para no llenarlo todo y que parezca que la estancia está mucho más despejada.

Además, también puedes añadir cajas de madera con ruedas, para almacenar alimentos a modo de despensa. Pero las ideas no acaban aquí, como verás, hay más alternativas sencillas y prácticas que te ayudarán a ganar espacio.

1. Coloca un tablero plegable

¿No tienes suficiente espacio para cocinar? Una buena solución es ampliar la encimera con un tablero plegable que puedas utilizar siempre que lo necesites para preparar tus recetas mucho más a gusto. En este caso, el que te enseñamos cumple doble función porque por el otro lado es una pizarra. De esta forma, cuando lo tengas colocado sobre la pared podrás utilizarlo para apuntar cosas, ¡2x1!

2. Cuelga el menaje de cocina

El almacenaje suele ser uno de los grandes quebraderos de cabeza en las casas pequeñas. Pero, si le echas un poco de imaginación y sacas partido a todo el espacio, no tiene por qué suponer un problema. En este caso, te proponemos que busques un hueco libre en la pared y pongas dos percheros a diferentes alturas. En ellos podrás colgar sartenes, cazos y muchos otros utensilios de cocina.

Gracias a esto ahorrarás espacio en los armarios y podrás aprovecharlos para guardar platos, vasos o alimentos.

3. Aprovecha los huecos inferiores

Fíjate en el suelo, ¿tienes algún espacio libre junto a la pared? Si es así, no lo dudes y coloca algún armario o cajón para almacenamiento como los que te mostramos en la foto. Al colocar muebles bajos conseguirás tener ese espacio extra que necesitas y que la cocina parezca visualmente más despejada que si colocas uno más alto.

Y si te preocupa que sea incómodo agacharse, un pequeño truco puede ser utilizarlo para guardar los platos, vasos y demás utensilios de los peques de la casa. Así tendrán un lugar adaptado a su altura y podrás involucrarlos fácilmente en las tareas de cocina. También puedes poner algún gancho extra encima del mueble para colgar más utensilios.

Ideas para montar un comedor

Si en tu caso no buscas tener tanto espacio de almacenamiento, sino tener la posibilidad de comer en familia en la cocina, también hay alternativas para ti. La idea es que midas bien el espacio y optes por una mesa que se adapte a las dimensiones de tu cocina. Puedes elegir una mesa estrecha y alargada o, incluso, una que sea plegable y puedas ponerla y quitarla según el momento.

Es cierto que tendrás menos espacio para colocar las cosas, pero es cuestión de organizarte a la hora de las comidas y colocar únicamente lo que sea necesario. Si lo piensas, muchas veces ponemos cosas de más que solo ocupan espacio. Además, puedes tener un pequeño carrito auxiliar en el que coloques los extras que necesitas (como el aceite, el vinagre, la sal, una botella de agua…) para moverlo de un comensal a otro.

1. Apuesta por taburetes y bancos

Aparte de la mesa, es importante que elijas los asientos adecuados. Aunque a priori pueda parecer que lo ideal son las sillas, tratándose de un espacio reducido, lo mejor es que apuestes por taburetes, ya que, al no tener parte superior, ocupan mucho menos y dan una sensación de mayor espacio. Además, son fácilmente apilables, así que podrás recogerlos y ganar unos centímetros cuando no los estés utilizando.

Para la zona que esté pegada a la pared, puedes optar por un banco. Ocupa mucho menos y una vez que hayas terminado, podrás pegar la mesa totalmente a la pared, ya que el banco no será un impedimento.

2. Utiliza los huecos libres para almacenar y decorar

Una vez que tengas la mesa y los asientos, llega el momento de echar un vistazo al espacio y sacar partido a los huecos que hayan quedado libres. Por ejemplo, si tienes una esquina libre, puedes poner un armario esquinero en el que guardar la vajilla.

En cuanto a la decoración, lo ideal es que apuestes por el clásico “menos, es más”. Poner un montón de objetos decorativos en un espacio pequeño es un error, así que mejor céntrate en escoger diseños atractivos de esas piezas que vas a tener sí o sí en la cocina como la lámpara o un reloj. Y si quieres algún extra, siempre puedes colocar un jarrón en la mesa con algunas flores y un par de cuadros en la pared que combinen bien con el resto de los elementos.

¿Has tomado nota? Para ponértelo más fácil y que no tengas ninguna excusa para sacar partido a tu pequeña cocina, aquí te dejamos un vídeo con más ideas.

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