Un dormitorio compartido para dos adolescentes
En los hogares con poco espacio, el dormitorio de los adolescentes es más que un lugar para dormir: es el sitio donde descubren quiénes son. En este ejemplo, tus hijos o hijas podrán hacerlo de lado. Tengan o no la misma edad, la estancia debe ser igual de práctica para trabajar, concentrarse o hacer sus cosas. Aquí es donde se hacen los deberes, se desarrollan aficiones y tienen lugar las confesiones nocturnas. Apunta alto con muebles básicos como BOLLPOJKE, un héroe humilde que ofrece la oportunidad de adaptar el estilo de la habitación al propio. Porque el hecho de que un espacio sea compartido no significa que no puedas adaptarlo a tu personalidad.

¿Un escritorio? Más bien un lienzo en blanco.
El escritorio BOLLPOJKE no está hecho solo para estudiar. De hecho, podría decirse que es un reflejo de la personalidad de cada adolescente. El tablero de madera maciza de pino de BOLLPOJKE se adapta a cualquier cosa, desde crear flores de papel o esbozar la siguiente obra de arte hasta construir algo en equipo. Y si quieres añadir algo de intimidad o juntar dos escritorios, cuelga unas cortinas DYTÅG. Una pequeña superficie que se convierte en un amplio espacio de trabajo en un abrir y cerrar de ojos, ideal para hacer trabajos en equipo o jugar a videojuegos en compañía. El almacenaje oculto de debajo del tablero es muy práctico para esconder el portátil, las hojas de papel y cualquier otra cosa que llame al desorden. Combínalo con las sillas giratorias BLECKBERGET, que están disponibles en dos colores. El asiento acolchado se adapta a los cuerpos en crecimiento, garantizando la comodidad durante horas de trabajo o diversión. Además, al no tener reposabrazos, la silla se puede guardar fácilmente en el escritorio, evitando así que ocupe un valiosísimo espacio de forma innecesaria.
Cuando el almacenaje hace la unión
Cuando el dormitorio se usa para todo, el almacenaje no es un privilegio, sino una necesidad. Los artículos modulares como los armarios IVAR, las cajoneras de distintos colores y las estanterías abiertas SÅGMÄSTARE ayudan a crear un dormitorio adolescente compartido que, además de tener sentido, también se siente personal. Además, el almacenaje compartido también es muy práctico para guardar tras puertas o en cajas aquellas cosas que quieres que se vean. Otros muebles tienen ruedas para que puedas dejarlos en un rincón cuando el día cede paso a la noche. Y no te olvides de que, cuando dos personas comparten unas mismas cuatro paredes, el desorden puede aparecer más rápido de lo que piensas. Decide qué cosa va en cada lugar y no te olvides de aprovechar el espacio de debajo de la cama o de la parte alta de las paredes. Para llegar a él, solo necesitas un taburete. Así, todo estará organizado. Porque en un espacio organizado siempre caben más cosas.
Es cosa de dos
Los adolescentes necesitan espacio, tanto para ellos como para sus cosas. Y si además tienen que compartir ese espacio, la frustración puede no tardar mucho en aparecer. Por suerte, existen varias maneras de dar un toque personal a un dormitorio compartido. Antes ya mencionamos las cortinas DYTÅG, pero debes saber que no son solo útiles a la hora de hacer los deberes. Por ejemplo, puedes cerrarlas cuando quieras pasar un rato con tus amigos o con tu media naranja, o hacer un maratón de series, sin tener la sensación de que siempre hay alguien más. Sin embargo, no se puede pasar por alto el hecho de que compartir dormitorio también puede ser una experiencia muy acogedora. Si quieres añadir algo de calidez al ambiente, puedes convertir tu cómoda cama RAMNEFJÄLL en un espacio de relajación. Cúbrela de una montaña de cojines y una manta. Llénala de colores y estampados, o decántate por algo más sereno con un estilo sutil de tono sobre tono. La estructura tapizada en beige encaja sin problemas con ambas opciones. Y no te olvides de que, a veces, son los límites —y no las paredes— lo que define un espacio personal. Y esto es algo que podemos crear sin muchas complicaciones.
Déjate llevar
La adolescencia es una edad definida por la búsqueda de la identidad personal, algo en lo que la habitación puede ayudar. Porque ahí es donde empieza la búsqueda de tu propio estilo. No tiene por qué coincidir con el de tu hermano o hermana. Elige lo que sientas que encaja contigo. El estante para cuadros DAGGKAPRIFOL, por ejemplo, te permite elegir las obras de arte que quieres tener a la vista y cambiarlas siempre que quieras. El espejo de la misma serie aporta una dosis extra de personalidad y te permite ver cómo te queda la ropa cuando el baño está ocupado. La barra para la ropa MULIG te ofrece una manera sencilla y atractiva de organizar tus conjuntos. Y al caer la noche, cuando no te apetezca usar la luz principal, la lámpara de mesa BÄCKNATE puede ayudarte a crear un ambiente acogedor. Aunque parece de papel, este artículo está hecho de un material sintético, suave y duradero. Lo más divertido es que tu estilo irá cambiando con el tiempo. Y no olvides que, gracias a estos artículos fáciles de modificar, tu habitación puede cambiar contigo, para que puedas disfrutarla tanto en el presente como en el futuro.

























































