Estilos de decoración actuales: el popular tradicional
¿Te gustaría saber cómo decorar tu casa con un aire tradicional, clásico o romántico? En este artículo te contamos todos los secretos del estilo “popular tradicional”. Una tendencia de decoración en la que predomina la sofisticación, los colores equilibrados con la combinación de superficies ricas con texturas y patrones complejos.
¡Mira este vídeo y descubre en un minuto el estilo popular tradicional!

Los materiales característicos del estilo popular tradicional
El estilo popular tradicional tiene sus orígenes en la época pre-industrial entre los siglos XVIII y XIX. Por esa razón, el mobiliario, los textiles y los objetos decorativos tienen un fuerte componente artesanal que rescata la herencia y la tradición de las antiguas artes y oficios de la época, expresándolo a través de los detalles y acabados.
Como consecuencia, en el uso de materiales naturales como la madera, la cerámica, el barro y las fibras naturales, así como la forja y el hierro, tienen un gran protagonismo. Todos trabajados de manera artesanal, a partir de torneados, labrados y estampados, ricos en detalles y combinados con patrones que nos cuentan una historia a través del propio mobiliario y de los accesorios decorativos.
En este estilo, la arquitectura del espacio interior también juega un papel muy importante. Son habituales los detalles en techos y paredes, a través de frisos o molduras, así como torneados y labrados en puertas y ventanas, dan carácter e integran el espacio con el mobiliario y los complementos decorativos.
En cuanto a acabados, el tratamiento que se le da a las maderas es muy relevante, por lo general, teñidas en marrón, negro y blanco, con detalles tallados que aportan volumen y textura. Las fibras naturales oscuras, los metales brillantes o con acabado desgastado también están muy presentes. Algo muy característico del estilo popular tradicional es la forma en la que se trabajan materiales como el cristal en complementos de menaje, jarrones o floreros, donde figuras labradas enriquecen y dan textura a este material.
Dos versiones para un mismo estilo
En la primera, las maderas y las fibras naturales poco tratadas, así como objetos en cerámica y barro hechos a mano son los protagonistas.
Esta expresión está acompañada por acentos de color en tonos neutros, desde pasteles pálidos hasta tonos tierra, que transmiten relajación y armonía, evocando el disfrute de las cosas sencillas y el valor de lo básico. Una versión clara y bohemia que nos ofrece espacios muy luminosos y acogedores, conectándonos con la naturaleza a través de los materiales.
En la segunda versión, los detalles, los textiles botánicos y la mezcla de formas y acabados, nos recrean una expresión más romántica e internacional inspirada en los espacios interiores europeos de 1700 y 1800.
Es más decorativa, con lo cual, los complementos y los accesorios tienen una especial importancia. Combina texturas y estampados con metales en dorado o plata, acentos de color y complementos en cristal labrado que enriquecen el espacio llenándolo de historia y personalidad. En esta expresión, la conexión con la naturaleza se ve reflejada a través de los textiles, donde los grafismos y expresiones botánicas, florales, están muy presentes y contrastan con la base de color del mobiliario y el espacio en general.
Todas estas características y expresiones hacen del popular tradicional un estilo atemporal, de fácil adaptación a los matices y variaciones del diseño y la arquitectura de los diferentes países. Además, su filosofía, basada en rescatar el valor de las artes y oficios de otras épocas, permite que sea un estilo que se reinventa y adapta constantemente a las nuevas tendencias y necesidades de los espacios contemporáneos.
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