Saltar

Ni mucho frío ni mucho calor: la temperatura adecuada

Para disfrutar de un espacio fresco para dormir (idealmente entre 13 y 20 °C), revisa la colocación de textiles dentro y alrededor de la cama. En primer lugar, no te conformes con un edredón mediocre. Es un importante regulador de temperatura. Y no dudes en poner cortinas. Solo por la forma en que filtran la luz y aislamiento que ofrecen merece la pena colocarlas.

Visita esta página para consejos sobre:

Elegir un edredón | Colocar unas cortinas

Sé exigente con el edredón

El 80% del calor corporal pasa a través del edredón. Así que no te conformes con uno mediocre y ten en cuenta estos consejos. Duerme como los ángeles con tu propio edredón. No lo compartas. Busca el grado térmico general (TOG) que indica el nivel de abrigo que proporciona (12 = muy cálido). Cámbialo según la temperatura concreta del día o de la temporada, u opta por un edredón para todas las estaciones.

Una persona de pie junto a una cama sosteniendo un cálido edredón FJÄLLARNIKA con relleno de plumas y plumón en tejido de algodón blanco.

Aumenta la barrera de tus cortinas

En las cuevas de osos no se necesitan cortinas, pero puede que en tu lugar de descanso sí. Mantén alejado el aire caliente o frío con una sencilla capa de cortinas opacas u oscuras. O utiliza capas para regular la luz: filtrándola o dejándola pasar por la parte inferior y bloqueándola u oscureciendo la habitación por la parte superior. También puedes ir rotando las cortinas al igual que la ropa de temporada.

Una luz suave cae sobre una cama desde una ventana con cortinas opacas BIRTNA abiertas en gris claro y turquesa sobre cortinas grises traslúcidas.

Cortinas que oscurecen la habitación

Evitan que la mayor parte de la luz entre en una habitación. Normalmente son gruesas y a menudo están hechas de terciopelo de algodón o poliéster revestido.