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Cómo organizar la ropa

¿El sitio donde guardas la ropa necesita un cambio de imagen? Quizá, el invierno pasado te excediste un poco con los jerséis y los vaqueros, o puede que acabes de mudarte a un nuevo hogar. Sea cual sea la razón, la ropa desordenada es un factor de estrés en tu vivienda y ralentiza la rutina diaria. Esta guía está repleta de ideas prácticas para organizar la ropa, que te ayudarán a aprovechar el espacio, los muebles y los accesorios de almacenaje al máximo, para así poner fin a las búsquedas del tesoro al intentar dar con tu camiseta favorita. ¡Tu ropa (y el suelo de tu dormitorio) te estarán muy agradecidos!
Una combinación de armario PAX/TYSSEDAL blanca con las puertas abiertas; en su interior, puede verse ropa ordenada y dos cajas HEMMAFIXARE en los estantes superiores.

1. Prepárate para la selección inicial

Para empezar el proceso, deberías observar lo que tienes y lo que te sueles poner. Para ello, separa tu ropa en tres categorías: las prendas que te pones, las que no y las que ya no quieres. Si tienes poco espacio (y la verdad es que suele ser el caso), guarda la ropa que no te estás poniendo en cajas de almacenaje. Dona o vende las prendas que ya no te pones para que encuentren una nueva vida en otro lugar. A continuación, céntrate en la ropa que sí te pones con frecuencia para que te resulte fácil acceder a ella. Consejo: Si tienes ropa de temporada bajo resguardo, repara en cada prenda al sacarla de donde la tengas almacenada y decide si merece la pena que te quedes con ella o no.
Una cama cubierta con ropa de cama SOLFIBBLA y una manta HUMLEMOTT, sobre la que hay una caja HEMMAFIXARE con ropa doblada.

1. Prepárate para la selección inicial

Para empezar el proceso, deberías observar lo que tienes y lo que te sueles poner. Para ello, separa tu ropa en tres categorías: las prendas que te pones, las que no y las que ya no quieres. Si tienes poco espacio (y la verdad es que suele ser el caso), guarda la ropa que no te estás poniendo en cajas de almacenaje. Dona o vende las prendas que ya no te pones para que encuentren una nueva vida en otro lugar. A continuación, céntrate en la ropa que sí te pones con frecuencia para que te resulte fácil acceder a ella. Consejo: Si tienes ropa de temporada bajo resguardo, repara en cada prenda al sacarla de donde la tengas almacenada y decide si merece la pena que te quedes con ella o no.

2. Decide qué vas a doblar

Cuando pienses en qué ropa vas a doblar, repara primero en el tipo de prenda y el tejido. La regla de oro es doblar ropa elástica, como suéteres o camisas de punto, ya que, al colgarlas, pueden perder su forma. Otros buenos candidatos para que los dobles son las camisetas, los chalecos, la ropa de andar por casa, los vaqueros y los tejidos pesados. Amontona la ropa doblada y guárdala en cajones. Las prendas pequeñas, como las camisetas, la ropa interior o las camisas sin mangas, pueden doblarse con el método bolsillo y guardarse en posición vertical en las cajas. De este modo, se ven con claridad y se aprovecha mejor el espacio. Además, así es más sencillo coger lo que necesitas sin desordenarlo todo.
Dos estantes en una combinación de armario PAX/TYSSEDAL. En uno hay cajas SKUBB con ropa, y en el otro, jerséis.

2. Decide qué vas a doblar

Cuando pienses en qué ropa vas a doblar, repara primero en el tipo de prenda y el tejido. La regla de oro es doblar ropa elástica, como suéteres o camisas de punto, ya que, al colgarlas, pueden perder su forma. Otros buenos candidatos para que los dobles son las camisetas, los chalecos, la ropa de andar por casa, los vaqueros y los tejidos pesados. Amontona la ropa doblada y guárdala en cajones. Las prendas pequeñas, como las camisetas, la ropa interior o las camisas sin mangas, pueden doblarse con el método bolsillo y guardarse en posición vertical en las cajas. De este modo, se ven con claridad y se aprovecha mejor el espacio. Además, así es más sencillo coger lo que necesitas sin desordenarlo todo.

3. Prepara las perchas

Cuelga blusas, camisas, faldas y chaquetas para que no se arruguen y te las puedas poner en cualquier momento, sobre todo si planchar no es lo tuyo. Es mejor colgar los tejidos sensibles, como la seda, para que conserven su textura. Elige una barra que se ajuste a tu espacio y no la satures: ciertas prendas podrían quedar muy apretadas entre sí y ser difíciles de ver. Usa las perchas con forma BUMERANG, un tipo de perchas mejorado que evita que la ropa pierda su forma. Por último, organiza la ropa por color o función para que puedas ubicarla con más facilidad. Sobra decir que siempre es un aliciente que las prendas de la barra estén ordenadas, ya que así todo resulta más atractivo.
Una combinación de armario PAX/TYSSEDAL abierta con una ristra de camisas en perchas con forma BUMERANG, que cuelgan de una barra.

3. Prepara las perchas

Cuelga blusas, camisas, faldas y chaquetas para que no se arruguen y te las puedas poner en cualquier momento, sobre todo si planchar no es lo tuyo. Es mejor colgar los tejidos sensibles, como la seda, para que conserven su textura. Elige una barra que se ajuste a tu espacio y no la satures: ciertas prendas podrían quedar muy apretadas entre sí y ser difíciles de ver. Usa las perchas con forma BUMERANG, un tipo de perchas mejorado que evita que la ropa pierda su forma. Por último, organiza la ropa por color o función para que puedas ubicarla con más facilidad. Sobra decir que siempre es un aliciente que las prendas de la barra estén ordenadas, ya que así todo resulta más atractivo.

4. Maximiza el espacio para colgar vestidos

La mayoría de los vestidos hay que colgarlos, salvo los de punto elástico. Si tienes muchos vestidos largos y espacio suficiente, haz que una sección del armario permita colgarlos sin que lleguen a rozar el suelo. Si no es el caso, cuelga la ropa en la parte superior del armario y añade cajones o estantes en el espacio inferior. Después, prueba este sencillo truco para los vestidos largos: cuelga un vestido largo en dos perchas colocadas una junto a la otra en la barra, una en la parte superior, y otra a media altura. Así, ahorrarás espacio y evitarás tener que planchar tanto.

5. Cuelga los pantalones como se debe

Lo correcto suele ser colgar pantalones a medida o elaborados con un tejido delicado, como la seda o el lino, y doblar los que pesen más, como los vaqueros o los de chándal. Al colgar los pantalones a medida, evitas que se formen arrugas y tener que plancharlos antes de ponértelos. Para colgarlos con facilidad, utiliza las perchas BUMERANG en una barra. Si tienes un armario PAX, el pantalonero KOMPLEMENT te permite ver los pantalones con facilidad y acceder a ellos sin complicaciones; además, puede extenderse sin tener que tirar fuerte de él.
Un pantalonero extraíble KOMPLEMENT con varios pares de pantalones que se ha extraído de una combinación de armario PAX/TYSSEDAL.

5. Cuelga los pantalones como se debe

Lo correcto suele ser colgar pantalones a medida o elaborados con un tejido delicado, como la seda o el lino, y doblar los que pesen más, como los vaqueros o los de chándal. Al colgar los pantalones a medida, evitas que se formen arrugas y tener que plancharlos antes de ponértelos. Para colgarlos con facilidad, utiliza las perchas BUMERANG en una barra. Si tienes un armario PAX, el pantalonero KOMPLEMENT te permite ver los pantalones con facilidad y acceder a ellos sin complicaciones; además, puede extenderse sin tener que tirar fuerte de él.

6. Combina cajas de almacenaje para aprovechar el espacio al máximo

Puedes usar cajas para guardar la ropa que no te sueles poner. Apuesta por cajas de distintos tamaños para que encajen a la perfección en los rincones de la estancia; así, mantendrás a raya el desorden. Nuestras cajas SKUBB y STUK se han diseñado para que combinen con nuestro mobiliario, incluso si las colocas sobre armarios o bajo la cama. De este modo, la planificación del almacenaje es más intuitiva, lo que facilita aprovechar rincones en los que no habías pensado para guardar la ropa.

6. Combina cajas de almacenaje para aprovechar el espacio al máximo

Puedes usar cajas para guardar la ropa que no te sueles poner. Apuesta por cajas de distintos tamaños para que encajen a la perfección en los rincones de la estancia; así, mantendrás a raya el desorden. Nuestras cajas SKUBB y STUK se han diseñado para que combinen con nuestro mobiliario, incluso si las colocas sobre armarios o bajo la cama. De este modo, la planificación del almacenaje es más intuitiva, lo que facilita aprovechar rincones en los que no habías pensado para guardar la ropa.

7. Disfruta de una organización de cajones sencilla

Ordena la ropa por tipo para mantener el orden en tu cómoda. Guarda suéteres, ropa de temporada o prendas que te pongas cada cierto tiempo en cajones bajos y grandes, y reserva los superiores para los indispensables del día a día, como la ropa interior, los zapatos y los accesorios. Las soluciones pequeñas de almacenaje, como las cajas SKUBB, hacen que sea más fácil ocuparse de los artículos de menor tamaño, como la ropa interior, las camisetas de tirantes, los calcetines y esos accesorios con formas peculiares que no tienes claro dónde dejar. ¿Lo mejor? Basta con que saques del cajón la caja que te interesa; así, el resto de las cosas seguirán estando ordenadas.
Una cómoda HAVSTA con el cajón central abierto; en su interior, puede verse ropa doblada en cajas SKUBB. Sobre ella, hay una caja SKUBB blanca.

7. Disfruta de una organización de cajones sencilla

Ordena la ropa por tipo para mantener el orden en tu cómoda. Guarda suéteres, ropa de temporada o prendas que te pongas cada cierto tiempo en cajones bajos y grandes, y reserva los superiores para los indispensables del día a día, como la ropa interior, los zapatos y los accesorios. Las soluciones pequeñas de almacenaje, como las cajas SKUBB, hacen que sea más fácil ocuparse de los artículos de menor tamaño, como la ropa interior, las camisetas de tirantes, los calcetines y esos accesorios con formas peculiares que no tienes claro dónde dejar. ¿Lo mejor? Basta con que saques del cajón la caja que te interesa; así, el resto de las cosas seguirán estando ordenadas.

8. Presume de almacenaje

¡No ocultes lo que más te gusta! Los ganchos en la pared son ideales para que todo el mundo vea lo que más te gusta, al tiempo que contribuyes a que todo esté ordenado. Por su parte, los estantes elevados aportan su granito de arena al crear un espacio para guardar objetos que no empleas a menudo pero de los que no te quieres olvidar.
Un vestido marrón en una percha BUMERANG y un bolso rosa cuelgan de un colgador LANDKRABBA con cinco ganchos en la pared blanca de un dormitorio.

8. Presume de almacenaje

¡No ocultes lo que más te gusta! Los ganchos en la pared son ideales para que todo el mundo vea lo que más te gusta, al tiempo que contribuyes a que todo esté ordenado. Por su parte, los estantes elevados aportan su granito de arena al crear un espacio para guardar objetos que no empleas a menudo pero de los que no te quieres olvidar.

9. Descubre a tu ayudante para las emergencias

Son las 23:00 de un día entre semana, y todo está listo para que te acuestes, salvo un pequeño detalle: un montón de colada que te da mucha pereza ponerte a ordenar. ¡Hora de sacar la caja de emergencia! Ten siempre una o dos cajas vacías a mano, debajo de un banco o dondequiera que tengas espacio. Y estas cajas KNAGGLIG se pueden pintar para que combinen con la decoración de tu estancia. Mete ahí la ropa y deja escrita una nota mental para ocuparte de ella en otro momento. Eso sí: como la colada es algo a lo que tendrás que enfrentarte de forma constante, que no se te olvide ir vaciando la caja para poder meter en ella la siguiente tanda.
Una caja KNAGGLIG pintada de rosa sobre un banco, llena de ropa arrugada y junto a una caja SKUBB en la que hay ropa doblada.

9. Descubre a tu ayudante para las emergencias

Son las 23:00 de un día entre semana, y todo está listo para que te acuestes, salvo un pequeño detalle: un montón de colada que te da mucha pereza ponerte a ordenar. ¡Hora de sacar la caja de emergencia! Ten siempre una o dos cajas vacías a mano, debajo de un banco o dondequiera que tengas espacio. Y estas cajas KNAGGLIG se pueden pintar para que combinen con la decoración de tu estancia. Mete ahí la ropa y deja escrita una nota mental para ocuparte de ella en otro momento. Eso sí: como la colada es algo a lo que tendrás que enfrentarte de forma constante, que no se te olvide ir vaciando la caja para poder meter en ella la siguiente tanda.

10. Crea una zona de transición en tu estancia

¿Estás buscando un sitio donde colgar la ropa que solo te pones para andar por casa o que tienes que airear tras llevarla puesta una o dos veces? Cuelga estas prendas en un espacio reservado para ellas; así, las mantendrás bien recogidas y evitarás que ocupen espacio en las sillas o que estén desparramadas por el suelo. Aquí es donde entra el módulo terminal adicional PAX para armario. Se ha diseñado justo para esa ropa e incluye una barra, varios estantes y espacio para zapatillas y bolsos. Además, es el lugar ideal para dejar tu conjunto del día siguiente.
Una combinación de armario PAX/TYSSEDAL blanca en un dormitorio con un módulo terminal del que cuelga una bata, y en el que hay bolsos y accesorios.

10. Crea una zona de transición en tu estancia

¿Estás buscando un sitio donde colgar la ropa que solo te pones para andar por casa o que tienes que airear tras llevarla puesta una o dos veces? Cuelga estas prendas en un espacio reservado para ellas; así, las mantendrás bien recogidas y evitarás que ocupen espacio en las sillas o que estén desparramadas por el suelo. Aquí es donde entra el módulo terminal adicional PAX para armario. Se ha diseñado justo para esa ropa e incluye una barra, varios estantes y espacio para zapatillas y bolsos. Además, es el lugar ideal para dejar tu conjunto del día siguiente.