Historia
Los hornos, las placas, los frigoríficos y otros electrodomésticos hacen mucho en la cocina. Casi a diario, año tras año, se espera que den la talla y que nos hagan la vida más fácil. Para asegurarnos de que nuestros productos rindan, los probamos en nuestro acreditado laboratorio de pruebas, especializado en electrodomésticos.
La amplia estancia se inunda del aroma de unas magdalenas recién hechas. Pero no es la hora del café. Son Sven-Ingvar Johansson y su equipo, que están probando un horno.
"En esta prueba, estudiamos la uniformidad con la que se doran las magdalenas y cuánto suben. Queremos asegurarnos de que el horno realmente da lo que se espera".
En el laboratorio de pruebas de Älmhult (Suecia), se examinan los productos antes de incorporarlos a nuestro surtido. El equipo realiza pruebas exhaustivas, basadas en los estándares aplicables y los requisitos legales. Estas pruebas lo abarcan todo, desde la funcionalidad y la durabilidad hasta la seguridad. "Por ejemplo, en el caso de las placas y hornos, hacemos pruebas de resistencia en las que maximizamos la temperatura en el horno y en la placa. También medimos las temperaturas en los armarios de cocina adyacentes para asegurarnos de que no se sobrecalientan".
Muchas pruebas implican simular las difíciles condiciones que tendrán que soportar los electrodomésticos en el día a día.
"De media, la puerta de un frigorífico se abre unas 80 veces al día, por lo que hacemos pruebas para asegurarnos de que esto no afecte a la temperatura del interior".
Otra parte importante de las pruebas son los análisis de riesgos, como comprobar que los frigoríficos no se vuelquen cuando los cajones están abiertos, que los dedos no se puedan quedar atrapados con la puerta del horno y que el lavavajillas no tenga bordes afilados.
¿Y qué pasa si un producto no cumple los requisitos?
"En ese caso, el proveedor tiene que examinarlo y arreglar el problema antes de repetir las pruebas", dice Sven-Ingvar, antes de desaparecer dentro de una habitación especial en la que se prueban los niveles de ruido y las capacidades de succión de todos los ventiladores. La habitación tiene el tamaño de una cocina pequeña, como la de un hogar.