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¿Para qué quieres el sillón?

Es poco probable que solo lo quieras para sentarte. Seguramente lo uses para relajarte, hablar, moverte... lo que sea. Ciertas características hacen que un sillón sea más adecuado para una cosa u otra. Los siguientes consejos relacionados con el uso pueden ayudarte a elegir un sillón.

Pausas rejuvenecedoras

Dale a tu mente y a tu cuerpo permiso para descansar un minuto o cinco. Plantéate sillones con reposacabezas acolchados, reposabrazos de apoyo y respaldos altos un poco elásticos. Añade un reposapiés para descansar de verdad. O crea un ambiente relajante con música y velas aromáticas para que te resulte más fácil centrarte en ti.

Un espacio para sentarse en una estancia luminosa con un sillón POÄNG de madera arqueado con una funda de cuadros blancos y negros sobre una estructura de abedul.

Hora de socializar

Deja que una visita rápida se convierta en una noche de juegos. Con sillones ligeros y piezas portátiles, puedes reorganizar la habitación rápidamente. Los sillones de respaldo bajo suelen pesar menos y ofrecen apoyo lumbar para que los invitados estén cómodos (sin dormirse). Pon varios sillones o complementa el sofá con un sillón para disponer de varias opciones para sentarte.

Dos sillones VEDBO de color verde claro, con respaldos bajos y curvados y patas de abedul, se encuentran frente a una pequeña mesa auxiliar en una habitación llena de luz.

Tu ritual de lectura

¿Un capítulo más? Los sillones con respaldos altos y con acolchado completo envuelven tu cuerpo cómodamente mientras disfrutas de tu maratón de lectura. Una iluminación funcional que puedas dirigir hacia donde la necesites ayuda a evitar el cansancio y la fatiga visual. Y una manta acogedora o un té caliente suavizarán esa oscura novela negra.

Una persona está sentada con las piernas cruzadas en un sillón STRANDMON amarillo, y lee en una tablet debajo de una lámpara de pie encendida.

Momentos de cuidado

Aprovecha mientras aún puedas tenerlos sobre tu regazo. Encuentra un sillón apto para alimentar a tu bebé con características que faciliten su mantenimiento, como fundas extraíbles o lavables a máquina. Piensa en algo suave y mullido que sea cómodo para todos. Un cojín de lactancia reduce la carga sobre los hombros, los brazos y la espalda. Por si acaso, coloca los objetos esenciales en un carrito.

Un cojín de lactancia reposa sobre un sillón TULLSTA de color gris situado en un rincón junto a un cambiador y a una lámpara encendida en forma de nube.