Cómo adaptar una cocina a la etapa de la jubilación
Toda una vida dedicada a su pastelería, ¿y ahora qué?
La vida de Feli está experimentando un cambio: tras dedicar la mayor parte de su tiempo a la repostería y a dar de comer a los suyos, ha llegado el momento de su jubilación. A pesar de haber cerrado para siempre las puertas de su negocio, la cocina sigue siendo su gran pasión y uno de los hobbies que, ante todo, quiere seguir practicando ahora que dispone de más tiempo libre.
Cada cocina cuenta una historia y la de Feli tiene el nombre de una de sus recetas estrella: la de su empanada. Uno de los platos favoritos de sus hijos que, aunque se han independizado, siguen yendo a visitarla con frecuencia y, ya de paso, recoger algún que otro delicioso táper. Por todos estos motivos, su cocina es uno de los espacios más importantes y lleno de vida dentro de su hogar.
Punto de partida
La cocina de Feli es muy estrecha y sigue siendo igual que hace 20 años. Ella, sin embargo, sí ha sufrido algún que otro cambio, nos referimos en concreto a un pequeño accidente que tuvo trabajando y del que aún le quedan secuelas. Los armarios de la estancia son muy altos y esto, debido a su lesión en el brazo, hace que sea complicado acceder a ciertos utensilios.
El almacenaje y la organización de cajones es otra de las frustraciones para Felisa. Tener todo a mano a la hora de ponerse a cocinar es una de las necesidades para ella. Analizando la cocina vemos que su distribución no es del todo eficiente, al no existir un espacio habilitado exclusivamente para la preparación de la comida Feli pierde mucho tiempo.
Marisa, interiorista de IKEA, es la encargada de transformar la cocina de Feli para que se adapte a sus nuevas necesidades y, mucha atención, porque no está sola en esta misión. Cuenta con un ayudante de lujo: el cocinero profesional Paco Roncero.
Pero... ¿Cómo solucionamos la falta de espacio?
Como hemos visto, la cocina de Feli llama la atención por ser especialmente estrecha. Marisa tiene la solución para este problema: crear un triángulo de trabajo muy bien conectado.
El triángulo de trabajo es un método de distribución que facilita la movilidad dentro de la cocina para que el trabajo sea mucho más eficiente. Lo primero que haremos será identificar los tres espacios que delimiten este triángulo:
- Zona de almacenaje: Con esto nos referimos a la nevera o despensa, allí donde Feli guarda todos los utensilios que necesita para elaborar sus recetas pero de forma ordenada y accesible.
- Zona de preparación: Para cocinar, lavar, preparar y extender la masa de su empanada... en definitiva, el espacio de trabajo principal.
- Zona de cocinado: Zona clave en su cocina porque, recordemos, Feli ha sido pastelera y unas de sus recetas más famosas es su ya famosa empanada.


Una cocina ergonómica
Como hemos visto, la lesión que padece Feli en el brazo no le permite acceder a las partes más altas de su cocina. Este será el principal motivo por el que se trabajará especialmente la ergonomía. Los cajones y compartimentos de almacenaje tendrán que estar a su alcance para que tenga todos sus utensilios a mano. También se ampliará varios centímetros la encimera, es decir, el espacio de trabajo principal, con el objetivo de disponer de más amplitud para hacer su famosa empanada. Recordemos que en la última arista del triángulo de trabajo estaba situado el horno. Tendremos en mente colocarlo a la altura perfecta para que Feli no tenga que agacharse y su espalda no se resienta.
Ahora Felisa disfrutará de su jubilación en su nueva cocina adaptada. Seguirá siendo una de las zonas más importantes de su hogar y el escenario principal de nuevas historias rodeada de sus seres queridos.
No te pierdas la próxima historia de Un hogar a tu medida, la serie en la que cada uno de los capítulos ayudamos a personas a adaptar sus hogares a sus nuevas situaciones. Porque, ya sabes, no importa la etapa que estemos viviendo, la vida nos trae cambios y ¡hay cambios que nos dan la vida!


