Creemos en el amor a primer mordisco, al menos con estos gofres con forma de corazón. Crujientes por fuera, suaves por dentro, e irresistibles con mermelada y nata, o salmón y crema agria.Con forma de corazón, blandos por dentro y finos y crujientes al morderlos, no es de extrañar que a los suecos les encanten los gofres. Sirve como postre con nata montada y mermelada o frutos rojos y chocolate fundido. También puedes servir un plato más contundente con salmón ahumado o marinado en frío y coronarlo con una cucharada de crema agria o queso crema. Dependiendo de cómo se sirvan, los gofres son ideales para casi cualquier ocasión, como postre, entrante o aperitivo. Estos gofres son perfectos para cuando quieras darte un capricho en casa, ya que están precocinados y pueden meterse directamente del congelador al horno para calentarlos.