Devuelve la piel a su estado original
Un sillón o un sofá de piel aporta elegancia y confort a cualquier estancia, pero con el uso normal y con el paso del tiempo, la piel tiende a resecarse, a agrietarse y a perder su brillo. Si empiezas a ver algún tipo de desperfecto, no te preocupes; repararlos es más fácil de lo que te crees. IKEA te ayudará a devolver la piel a su estado original para que siga aportando elegancia y confort durante muchos años más. Con unos cuidados mínimos, recuperarás su suavidad y lustre. Sigue estos sencillos pasos para limpiar, hidratar y proteger la piel. ¡Empecemos!

¿Qué más necesitas?
- Jabón neutro
Paso 1: Limpia la zona
Para empezar, limpia la zona dañada con jabón neutro y un trapo suave. De esta forma, eliminarás los restos de suciedad y grasa para que el acondicionador se adhiera adecuadamente. Espera a que la zona se seque por completo.
Paso 2: Prueba el acondicionador
Coge el acondicionador para piel y un trapo. Prueba el acondicionador primero en un lugar discreto. Esto sirve para comprobar que el acondicionador no estropea el color de la piel. Lee detenidamente las instrucciones del acondicionador para piel.
Paso 3: Aplica el acondicionador sobre la piel
Si, tras esperar a que el acondicionador se seque, la prueba sale bien, aplica el acondicionador al resto de la superficie para recuperar la suavidad y la elasticidad del material. De esta forma, evitarás que la piel se estropee y agriete. Frota la zona con un trapo limpio para lustrarla, darle brillo y conseguir un acabado suave.






