Una cúpula de cristal MORGONTID sobre una pequeña planta colocada en una taza de té colocada en el alféizar de una ventana poco profunda, con un paisaje invernal detrás.

Cómo trasplantar las plantas de interior paso a paso

Las plantas de interior, al crecer en macetas, necesitan ser trasplantadas periódicamente para tener más espacio y desarrollarse correctamente. ¿Ha llegado el momento de hacerlo con las tuyas y no sabes por dónde empezar? Te contamos cómo hacerlo paso a paso.

Una casa puede cambiar por completo gracias a las plantas de interior. Tanto es así, que pueden convertirse en las grandes protagonistas de la decoración de cualquier estancia y aportar ese toque de naturaleza que tanto nos gusta, sobre todo si no tenemos la suerte de tener un jardín o vivir cerca del campo.  

Pero para que crezcan adecuadamente, aparte de los cuidados habituales como el riego, necesitan tener el espacio suficiente. Por eso, si quieres que estén sanas y bonitas, es muy importante prestar atención a su crecimiento y trasplantarlas de maceta cuando lo requiera. El mejor momento para hacerlo es la primavera, ya que, debido al aumento de las horas de sol, crecen de forma más rápida.  

Esto debe hacerse siguiendo determinados pasos para no dañarlas, ya que la plantas, en su hábitat natural, no están preparadas para que las cambien de un lugar a otro. ¡Toma nota! 

Paso 1. Revitaliza tu planta

No será necesario en todas las plantas, pero en aquellas que tengan muchas hojas tras el largo invierno, puede ser interesante que les des un corte revitalizador antes de proceder a trasplantarlas. ¿Cómo? Hazlo con unas tijeras especiales para ello y corta solo las ramitas en expansión o las que estén muertas.

Y antes de tirarlas… ¡lee el siguiente paso!

Paso 2. Da una segunda vida a lo que cortes

Como decíamos, en vez de tirar todas las ramitas u hojas que hayas recortado de tus plantas, te sugerimos que guardes las más bonitas y las utilices para crear un bodegón lleno de vida. Para ello, puedes utilizar jarrones o vasos de cristal con agua en los que colocar las ramitas y ponerlos en algún rincón de tu casa que esté pidiendo a gritos un toque de color.

Pero el bodegón no es lo único que puedes hacer con las hojas que hayas retirado de tu planta. Si, por ejemplo, alguna ya estaba muerta y tiene peor aspecto, puedes aprovecharla para sacar tu lado más creativo y hacer un cuadro como el que te proponemos. Solo necesitarás un lienzo en blanco, lápiz y pintura. En este caso es verde, pero puedes utilizar el color o los colores que más te gusten. Cuando esté listo, solo tendrás que enmarcarlo.

¿Qué te parece el resultado? A partir de algo tan sencillo como una hoja seca se puede crear una pieza decorativa que lleve la naturaleza a cualquier estancia de la casa.  

Una estación de jardinería en una mesa de cocina. En una almohadilla de escritorio SKVALLRA hay una planta sin maceta en su suelo y fragmentos de macetas.

Paso 3. Elige la nueva maceta y prepara el sustrato  

Ahora sí, una vez que hayas quitado las hojas sobrantes de tu planta – si es que lo necesitaba–, llega el momento de elegir la nueva maceta en la que la colocarás. Esta deberá ser entre 5 y 10 cm de diámetro mayor que la anterior, en función del tamaño cada planta, para que así tenga más espacio.  
Como sabrás, existen macetas de muchos materiales (terracota, PVC, barro, madera…) lo ideal es que elijas la tuya teniendo en cuenta las necesidades de tu planta y el lugar en el que vas a colocarlas. Al tratarse de plantas de interior, no necesitarás que el material sea tan resistente como si fueras a colocarlas en la terraza o el jardín, pues no estarán expuestas a la lluvia o a los cambios de temperatura bruscos. De esta forma, lo más sencillo es que elijas la nueva maceta entre las que están diseñadas exclusivamente para interior.  

Cuando hayas elegido la maceta, llega el momento de preparar el sustrato para tu planta. De nuevo, es importante que utilices uno específico para plantas de interior. En el momento que lo tengas, añade unos cuantos centímetros del sustrato en el fondo de la nueva maceta. ¿Un truco? Si tienes un tiesto viejo de terracota que esté roto, puedes triturarlo y mezclarlo con la tierra para mejorar el drenaje y que las plantas crezcan aún más.

Paso 4. Procede al trasplante

Sacar la planta de su tiesto actual es el paso más complicado. Para hacerlo correctamente, debes retirarla con mucho cuidado y evitar que se dañen las raíces. Tras esto, colócala sobre la base de sustrato del nuevo tiesto y rellena los laterales sin presionar en exceso.  

La altura a la que esté colocada la planta tiene que ser similar o algo superior a la que tenía en la maceta anterior. 

Paso 5. Riégala y colócala donde quieras

El último paso será regarla en la medida justa, sin encharcarla, para que siga creciendo cómodamente en su nuevo espacio. Si la maceta es bastante más grande, es posible que tengas que cambiarla de lugar para que encaje mejor en tu casa. 

Al igual que otros elementos, las plantas son parte de la decoración, así que puede ser una buena ocasión para dar una vuelta a la organización de tus plantas de interior y conseguir que en el ambiente de tu hogar se respire la primavera. Como en la imagen, puedes crear un rincón con varias de ellas o bien distribuirlas en las diferentes estancias, ¡tú decides!  

¿Te gustaría tener más plantas? Cultiva un jardín desde cero 

Ahora que has terminado el trasplante y la organización de tus plantas en casa, es posible que te apetezca tener más. Si es así, te proponemos que cultives un pequeño jardín de interior desde cero. Así no solo las contemplarás, sino que se convertirá en una actividad muy satisfactoria. ¿Cómo? Consigue las semillas y plántalas en vasos de papel con sustrato para plantas de interior. También puedes utilizar un fertilizante como VÄXER, que aporte los nutrientes necesarios a las nuevas plantitas. 

Para favorecer su crecimiento, puedes colocarlas en el poyete de la ventana, así les llegará la luz que necesitan. Además, puedes colocarlas en un pequeño invernadero como SOCKER, que proporciona el entorno ideal para el desarrollo de las semillas y además es muy estético. 

Por lo demás, solo tendrás que regarlas según sus necesidades, esperar a que germinen y verlas crecer. Una vez que lo hagan, llegará el momento de trasplantarlas a ellas y repetir los pasos anteriores. ¡Es un proceso emocionante! 

¿Necesitas saber más? Echa un vistazo a estos artículos y saca al jardinero o jardinera que llevas dentro.

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.