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Un toque suave de color en el dormitorio con muebles y textiles

¿Alguna vez has querido añadir color a tu dormitorio sin exagerar? Con muebles, textiles y accesorios en tonos agradables a la vista, tu espacio puede reflejar fácilmente ese estilo lleno de color que tanto te gusta, sin necesidad de sacar una brocha.

Un hombre desenrolla una alfombra ÄRENDE amarilla en un dormitorio con una cama de madera y ropa de cama SLÅNHÖSTMAL de rayas azules y verdes.

Añade un acento de color

Las puertas del clóset, los tapetes y los textiles para la cama son el lienzo perfecto para crear un acento de color uniforme sin saturar el espacio. Tú pones las reglas, pero vale la pena pensar en la proporción, el tono y el contexto. Combina los colores con paredes blancas para lograr una paleta sencilla que transmita calma y equilibrio.

Pinta con estampados

Flores, formas gráficas o rayas: los textiles estampados son una forma sencilla y efectiva de añadir color y profundidad. Prueba mezclando motivos, combinando diseños grandes y llamativos con otros más delicados, o superponiendo rayas con colores lisos. Es una gran oportunidad para dejar salir tu creatividad.

Un poco de color puede hacer mucho

Si una gran superficie de color está fuera de tu zona de confort, prueba creando puntos de atención con accesorios. Elige versiones en colores llamativos del reloj de mesa IKEA PS o de la lámpara de escritorio NÄVLINGE, o coloca algunas ramas de flores artificiales SMYCKA. No hace falta mucho para añadir un toque de color sin convertir el espacio en un arcoíris.

Productos en un estudio, incluidos una cómoda blanca, un reloj de mesa rojo, una lámpara de escritorio verde y flores artificiales amarillas.

Un poco de color puede hacer mucho

Si una gran superficie de color está fuera de tu zona de confort, prueba creando puntos de atención con accesorios. Elige versiones en colores llamativos del reloj de mesa IKEA PS o de la lámpara de escritorio NÄVLINGE, o coloca algunas ramas de flores artificiales SMYCKA. No hace falta mucho para añadir un toque de color sin convertir el espacio en un arcoíris.