Prueba nuestras deliciosas albóndigas de pollo HUVUDROLL, ligeramente sazonadas para conservar el sabor y la jugosidad natural del pollo. Al optar por ellas, reducirás tu huella climática consumiendo menos carne roja.

Sirve las albóndigas de pollo como las albóndigas suecas clásicas, con puré de papa, salsa de nata y mermelada de arándanos rojos, o pruébalas con pasta, verduras o platos inspirados en la cocina asiática.
Las albóndigas de pollo deben saber a pollo. Por eso hemos sazonado la carne de pollo suavemente, permitiendo que su sabor natural y jugoso se destaque. Aún así, su sabor no es muy diferente al de las albóndigas de ternera y cerdo.
Si reemplazas las carnes rojas por las blancas, reduces tu huella climática.
Del congelador a la mesa en pocos minutos. En el horno, en el microondas, en la parrilla o en la freidora de aire: elige cómo prepararlas.








