Un sofá de día y una cama de noche (o dos) con dos cajones grandes con mucho espacio para guardar colchas, almohadas y ropa de cama. Una solución muy práctica para espacios reducidos.
Con unos cojines suaves y esponjosos para apoyar la espalda, transformarás este diván-cama en un cómodo sofá o chaiselongue.
El sofá se puede transformar rápidamente en una cama individual para así aprovechar al máximo el espacio del suelo. Ideal para la recámara de un adolescente o una habitación pequeña.
Jala hacia afuera la parte baja de la base de la cama y obtendrás una cómoda cama doble para invitados rápida y fácilmente.
Los cajones son grandes y ofrecen espacio para guardar duvets, almohadas, ropa de cama y todo aquello que quieras tener oculto pero a la mano.











