Sencillez y serenidad
Los tonos blanco marfil y beige crean una atmósfera serena y relajante. Los colores de acento suaves y los patrones discretos aportan interés visual, logrando un equilibrio perfecto para que el espacio se sienta acogedor, armonioso y nunca recargado.
Armonía en cada detalle
Cuando los muebles principales combinan entre sí, se crea una base atractiva que cubre las funciones esenciales del espacio y que puede transformarse fácilmente mediante pequeños elementos decorativos y acentos.
Apertura y fluidez en la circulación
La pared divisoria baja, la amplia zona de entrada, los materiales tejidos y el mobiliario ligero ofrecen a los huéspedes un espacio abierto donde pueden respirar, relajarse y moverse con total comodidad.
Conexión con la naturaleza
El ratán, el vidrio, la madera y el algodón evocan la belleza de la naturaleza, creando una atmósfera relajada y acogedora, perfecta para un hotel con inspiración costera.
Suelos despejados y sin tiradores
Este espacio está diseñado para facilitar la limpieza y el mantenimiento diario: cuenta con una sola alfombra, numerosos muebles con patas estilizadas y soluciones de almacenamiento sin tiradores, lo que permite aspirar y limpiar con mayor facilidad.