Consejos de seguridad para cuando bañas y cambias a tu bebé
Si acabas de ser padre o madre, ya te habrás dado cuenta de que gran parte de tu tiempo lo ocupas en cambiar pañales y en bañar a tu retoño, bien por sus cambios normales, porque se le (te) cae la baba, porque vomita la leche o porque tienes tanto sueño que no sabes ni dónde le estás poniendo la tetina del biberón. Y lo mejor, es que todo es algo maravilloso, ¿a que sí?. No obstante, por mucho sueño que tengamos, es mejor tener en cuenta una serie de recomendaciones, sobre todo según vaya creciendo y se mueva más.


Ten un ojo siempre puesto en tu bebé
Mientras bañas o cambias a tu bebé, es un momento muy bonito, pero no deja de entrañar ciertos riesgos que podemos evitar fácilmente.
Por supuesto, el día a día está lleno de tareas que exigen tu atención, especialmente cuando acabas de ser padre o madre. Pero si siempre vigilas atentamente a tu bebé, evitarás cualquier posibilidad de accidente, alguno de ellos incluso graves.
A cambio, cada vez que lo bañes y lo cambies podrás disfrutar de momentos de relación profunda que te dejarán una sensación relajada, gratificante y segura.
Los bebés no pueden sacar la cabeza del agua de la bañera por si solos. Por eso, la supervisión constante es vital.

Más tranquilidad al cambiar y bañar a tu bebé
Las rutinas diarias de cuidado de un bebé pueden resultar muy fáciles y cómodas si recuerdas algunos puntos básicos.
Consejos de seguridad para cambiar a un bebé
- Si utilizas un cambiador, guarda el material cerca para que siempre puedas dejar una mano sobre el bebé mientras está en él. Los cambiadores IKEA tienen todos una bandeja o compartimentos para que puedas dejarlo todo en el mismo sitio.
- Los bebés cuanto más crecen, más se mueven y retuercen durante el cambio del pañal, así que no los dejes nunca sin vigilancia y a poder ser, manten una mano siempre sobre él o ella.
- Puedes colocar el cambiador de forma que uno de sus lados más cortos esté contra la pared o contra otro mueble y protégelo con un cojín o algo blandito. Coloca siempre su cabeza hacia ese lado, de forma que si el bebé empuja con las piernas (y lo hará), no caiga al suelo o se golpee en la cabezota.
- Nuestro cambiador VADRA es muy cómodo y quedará encajado en el cambiador, lo que evitará por completo que se mueva. Pero si vas a utilizarlo en otra superficie lisa, aunque cuenta con bordes elevados para que el bebé no se salga, necesitas colocar una base antideslizante STOPP para que no se mueva.
- Las barandillas del cambiador pueden ayudar, pero no evitarán cualquier caída al cambiar el pañal del bebé.
Consejos de seguridad para bañar a un bebé
- La supervisión constante es vital, ya que los bebés no pueden levantarse fácilmente si resbalan o se caen y pueden quedar bajo el agua rápidamente. Nuestra bañera LÄTTSAM cuenta con bandas antideslizantes, pero eso solo es una ayuda más a nuestra supervisión.
- Una alfombrilla para bañera PATRULL puede reducir el riesgo de resbalones y además dará un toque divertido a tu bañera.
- El agua de la bañera debe estar a la temperatura corporal o a menos, ya que los bebés tienen una piel más fina y sensible, por lo que para ellos puede estar demasiado caliente aunque nosotro la percibamos como "calentita".
- Siempre que sea posible, coloca las medicinas, los cosméticos, los productos de limpieza y otras sustancias tóxicas en armarios altos, fuera del alcance de los más pequeños. Si no es posible, también puedes usar cierres de seguridad UNDVIKA y UTRUSTA para evitar que abran los cajones y armarios.
El paladar de los niños no está muy desarrollado, y pueden no distinguir algo rico de algo tóxico.
