En la vida universitaria, lo normal es pasar horas delante del escritorio. Intentemos que esas sesiones de estudio maratonianas resulten un poco más divertidas y mucho más organizadas. Una disposición de escritorio creativa y asequible ofrece opciones de almacenaje para los básicos de estudio y, además, te da la posibilidad de dedicarte a tus pasiones. Te ayuda a convertir tu primer apartamento en un verdadero hogar y, literalmente, deja espacio para soñar sin dar la sensación de estar abarrotado. Después de todo, en la universidad no solo se trata de hincar los codos: entendemos que también necesitas espacio para vivir.