4 ideas para personalizar el material escolar


Volver a la rutina de horarios y quehaceres no es fácil para nadie. ¡Y menos para los peques! Volver a madrugar y a los deberes siempre es un poco complicado los primeros días. Por eso, te damos ideas para que tus hijos retomen la actividad con más energía que nunca: ¡customizando su material escolar!
Personalizar su material escolar les ayudará a sentirse más orgullosos y orgullosas de sus cosas, ya que nadie tendrá otras iguales y las habrán hecho con sus manitas (y con tu ayuda, claro está). Así, la motivación será una realidad para los primeros días de vuelta a la rutina.
¡Vamos a comernos la vuelta al cole!
1. DIY: ideas para forrar los libros
No nos gusta juzgar un libro por su portada… pero reconozcamos que hay libros que son mucho más bonitos cuando les damos nuestro ‘toque’. Además, forrar los libros es una forma sencilla de hacer que duren mucho más tiempo, algo ideal para los peques de la casa que, quizás, no son tan cuidadosos como deberían. ¡Y es normal!
Normalmente utilizamos un adhesivo transparente, pero lo cierto es que tenemos muchas más alternativas para personalizar este tipo de material escolar:
- Una buena idea es utilizar papel de colores o con un estampado que realmente motive a los peques: un papel de sus dibujos favoritos, de una temática que les guste o, sencillamente, forrar los libros con su color favorito y una pegatina con su nombre para que lo identifiquen rápidamente. ¿Eres de esas personas que guardan el papel de regalo o no saben qué hacer con él? Te enseñamos algunas ideas originales para reciclarlo y reutilizarlo. Haz clic aquí.
- Podemos animarles a añadir pegatinas y otros elementos decorativos que les permitan personalizar los libros. Eso sí, con cuidado de no estropearlos. La mejor opción para ello es hacerlo sobre el papel de forro transparente: así, podrás quitarlo y que ese mismo libro lo usen sus hermanos y hermanas u otros niños.
- Otra buena idea para acabar de redondear nuestros libros personalizados es hacer un marcador de página para no perder el hilo de la lección.
2. Cómo customizar la mochila del cole
No tenemos que cambiar y comprar material escolar cada curso. Si los peques tratan bien sus cosas, alargaremos mucho más su vida y podrán reutilizarlas durante más tiempo. Pero, aun así, ¿a qué niño no le gusta estrenar cositas cuando llega septiembre? ¿Qué te parece si renovamos su imagen de un año a otro? ¡No hace falta estrenar algo para sentir que es nuevo!
Por ejemplo, las mochilas y los estuches son perfectos para experimentar. Con un poco de imaginación y añadiendo unas cuantas telas recortadas, podemos pasar de una simple cartera escolar a un auténtico ‘devorador de conocimientos’. Esta mochila de monstruo la hemos conseguido con una simple tira de dobladillo pegada con la plancha y pintada con rotuladores especiales para telas. Vamos, que ni siquiera necesitas una máquina de coser. Podéis hacer lo que más os guste: un perro, un conejo, un robot, una princesa… ¡Imaginación al poder!
Y qué decir de las carpetas: el proceso es exactamente el mismo. Hazte con unas tijeras, fotografías, papel estampado, pegatinas de colores y haced juntos la combinación perfecta. Crearéis objetos únicos y cargados de una gran personalidad.
3. Protege y decora la zona de los deberes
Convierte el rincón de estudio en uno de sus lugares favoritos personalizándolo y dándole la vitalidad que necesita. ¡Elimina el aburrimiento y dale un toque de color a ese espacio!
Los textiles, como siempre, son una gran solución y ¡muy económica! Por ejemplo, podéis cambiar la funda del cojín de la silla por otra nueva que le guste más. Es un cambio sencillo, pero que puede variar bastante un espacio. Pero lo que más nos gusta, por su diseño y practicidad, es proteger el suelo de una forma súper artística y alegre. Nosotros hemos colocado un trozo de tela debajo del protector del suelo y hemos conseguido un parche colorido que alegra toda la habitación.
Además, una de las ventajas es que siempre podrás cambiar la tela por otra para customizar la habitación.
4. Customiza el babi o bata
Por último, te proponemos que le deis un toque especial y personal al babi o bata que llevan los más peques de la casa. ¿Cómo? Con pintura acrílica para telas de diferentes colores. Nosotros lo hemos hecho con puntitos tipo salpicaduras en los puños, pero podéis hacerlo como más os guste. Así, ¡no habrá otro niño o niña igual!
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Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.