Cómo desconectar en casa después del trabajo y decir adiós al estrés

Una pausa meditativa de vez en cuando lo ayudará a sobrellevar los días intensos con familiares y amigos. A continuación le indicamos cómo lograrlo.

Cómo desconectar en casa después del trabajo y decir adiós al estrés

¡Apaga el teléfono al llegar a casa y disfruta de tu hogar con una agradable charla en familia o con tu pareja! ¿No te parece un buen plan?

Vivimos en un mundo, en una época, en la que desconectar parece casi una utopía. Nos pasamos los días con prisas, estrés y conectados a Internet a todas horas. El tiempo libre brilla por su ausencia y no pasamos en casa y con la familia todo el tiempo que nos gustaría. Pero créenos si te decimos que siempre hay tiempo para pararse y respirar, incluso en el día más agobiante. Te contamos cómo puedes desconectar verdaderamente del trabajo y el estrés cuando llegas a casa. Es algo necesario para tu salud mental, para tu estabilidad emocional y para tu felicidad y la de los tuyos. Así que, por favor, ¡no te olvides de ti bajo ningún concepto!

Construye un entorno relajante en casa

Nuestro hogar es nuestro refugio al llegar de un ajetreado día de trabajo. Por eso es tan importante que no sea también un auténtico caos y que busquemos un rincón en el que relajarnos cuando entremos por la puerta.

Y si todavía no tienes localizado ese rincón en casa, ¡puedes crearlo! Por ejemplo, puedes hacerlo enfrentando dos sillones como en este caso. Así, puedes compartir más momentos en familia o en pareja, con una tranquila charla y un picoteo. O bien, para descansar mientras ojeas una revista o lees un libro tranquilamente.

¿Sabías que tener un lugar específico que dedicamos únicamente a relajarnos nos ayuda a hacerlo de manera casi automática cuando estamos en él? Nuestro cerebro entenderá que ahí estamos tranquilos y seguros, que este es el momento y el lugar de desconectar.

Un consejo: cuando llegues a casa del trabajo quítate los zapatos, ponte ropa cómoda, apaga el teléfono y busca una actividad que te relaje. Y si tienes niños que demandan tu atención, hazlo igualmente cuando ellos estén durmiendo. Aunque sea únicamente 30 minutos, date ese respiro diario para hacer algo que te guste y desconectar al 100%.

Ayúdate de la respiración: ¡Inhala, exhala!

La respiración influye muchísimo en nuestras sensaciones, en nuestras emociones, en nuestra forma de afrontar las cosas. Por eso es tan importante que cuando estés agobiado o estresado, pares durante 5 minutos para que todo vuelva a su cauce normal.

Cuando llegues a casa nervioso o estresado busca un lugar tranquilo, como un rinconcito en el que estés solo y sin que nadie te moleste. Respira de forma calmada y piensa en positivo. Puedes acompañar este momento de paz con una infusión caliente o una taza de leche (evita el café).

Incluso en la propia oficina, todo el mundo tiene 5 minutos para dedicarse a sí mismo a lo largo de la jornada. Casi nada es tan importante que no pueda esperar este tiempo, y tú afrontarás lo que está por venir muchísimo mejor.

En casa, hasta el alfeizar de la ventana con unas cuantas mantitas y cojines, puede convertirse en el lugar más apetecible del mundo entero. 

Tu espacio puede estar en cualquier parte: ¡descúbrelo!

No hacen falta grandes cosas, grandes espacios ni sitios especiales para encontrar nuestro lugar perfecto de desconexión. Deja que un viejo colchón se convierta en un rincón relajante de emergencia. Después, coloca cortinas que lleguen hasta el suelo para crear un auténtico escudo de privacidad que te aísle de todo ese “ruido” que quedó en el trabajo.

Pasa un rato contigo mismo, disfrutando con algún hobby que te apetezca hacer en casa cuando entras por la puerta y que te ayude a dejar la mente en blanco.

Tener ocio diario más allá del trabajo es fundamental para ser feliz, así que ¡no lo dudes!  

¡Piernas en alto!

¡Piernas en alto!

¿Sabes cómo el estrés de cada día repercute en tu cuerpo? Sobrecargas musculares, contracturas, exceso de cortisol que puede acabar en subidas de tensión… Por eso te decimos una y otra vez que pienses en ti, en tu salud y en cómo aliviar el estrés del trabajo al llegar a casa.

Si trabajas muchas horas de pie, no dudes en poner los pies en alto (por ejemplo, en el respaldo de tu sofá) para favorecer el movimiento y la circulación de la sangre. Mientras lo haces, prueba a ponerte una de tus canciones favoritas, de esas que te dan un auténtico “subidón” si tienes que seguir haciendo cosas en casa, o de esas que te dejan KO si por fin puedes relajarte.

¡Es tu momento! 

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.