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Cómo crear un espacio de trabajo que favorezca la concentración

Volver al trabajo o los estudios después de unas largas vacaciones puede causar estragos en nuestros niveles de concentración. Aprender a concentrarse y huir de las distracciones del entorno depende en gran medida de nosotros, pero podemos facilitarnos mucho la tarea a través de nuestro espacio de trabajo. Por eso queremos contarte cómo componer tu zona de trabajo o estudio para que concentrarse sea pan comido. ¡Sigue leyendo! 

La ergonomía es esencial

Un espacio de trabajo, antes que nada, tiene que ser confortable y los muebles de oficina deben ser ergonómicos. Debes elegir una silla adecuada, para que las horas que pases en ella sean lo más cómodas posible, con apoyo para las lumbares y altura regulable.

La pantalla del ordenador deberá estar a la altura de tus ojos, para evitar dolores de cabeza, y la altura del escritorio y el teclado adaptada a la de tus brazos, para que no sufran las cervicales y evitar molestias en codos y muñecas. 

Pon orden en tu escritorio

Parece algo obvio, pero para muchas personas aún es una tarea pendiente. Comienza por deshacerte de todo aquello que no utilices: bolígrafos que ya no pintan, libretas que no tienen espacio para escribir, calendarios antiguos etc. Y quédate con lo esencial: un par de bolis, un cuaderno o un taco de hojas adhesivas… lo que vaya a ser imprescindible para desarrollar tu tarea y nada más.

Esto favorecerá tu concentración al eliminar distracciones visuales u objetos que puedan ocasionarte una pérdida de tiempo, como buscar un papel limpio donde escribir. 

¡Todo al verde!

Ya está más que demostrado el bienestar que producen las plantas en nuestra vida, pero ¿sabías que incluir plantas, flores o cactus en tu lugar de trabajo puede también reducir los niveles de estrés? Es una de sus muchas ventajas, además mejoran la calidad del aire, reducen los niveles acústicos, mejoran la productividad y el confort del espacio de trabajo.

Además, podrás hacer un descanso durante tu jornada para cuidar de ellas, ¡todo ventajas!  

Iluminación natural

Siempre que puedas, elige luz natural para tu espacio de estudio o trabajo, una habitación con mucha luz o una ventana grande facilita la concentración. Tendrás mejor visibilidad y más contacto con el espacio exterior y el momento del día en el que te encuentres.

Si tienes poca luz o falta de luz natural, puedes probar con iluminación suave pero eficiente, que ponga el foco en la zona que necesites y evitar así forzar la vista. Y si puedes, date un paseo pequeño durante el día por alguna zona con luz natural (otra planta de la oficina, tu barrio o incluso un parque) para mejorar tu estado de ánimo y desconectar. 

Inspiración y orden

El orden es extensible también a tu ordenador. Tener un escritorio desordenado en el ordenador nos desconcentra y nos hace perder el mismo tiempo que tener desordenado el escritorio físico.

Puedes crear carpetas por temáticas que te permitan encontrar todo de forma rápida para evitar distraerte buscando. También puedes jugar con los tamaños de las carpetas según su importancia. Ordena los favoritos que guardas en el navegador de forma que accedas a ellos rápidamente si los necesitas para llevar a cabo alguna tarea. Utiliza las notas y el calendario para planificar tus tareas y céntrate en una en concreto cada vez.

Y puedes ayudar a tu concentración a través de cosas que te inspiran. Cuelga un tablero que refleje cosas que quieres conseguir en tu vida a través de tus estudios o tu trabajo. Tenerlas siempre a la vista, te ayudará a mantener el foco en lo importante para conseguirlas. 

Si aún te falta un poco de inspiración para hacer un upgrade de tu espacio de trabajo, te proponemos 3 espacios de trabajo en casa motivadores y prácticos.