Aprende a crear la perfecta habitación del sueño

Un hombre con barba en una habitación tranquila está sentado con las piernas cruzadas en una postura de meditación de espaldas a la cámara.

Aprende a crear la perfecta habitación del sueño

El sueño ya no es ningún misterio y puedes crear un dormitorio que se ajuste a tus necesidades de infinitas maneras.


¿Cómo dormir mejor? Sigue estos pasos

Hay 6 factores que tienen una función importante en la calidad del sueño nocturno y que, a su vez, repercuten en tu energía, salud y felicidad del día siguiente.

Una niña pequeña de pelo largo y rubio se recuesta sobre una suave almohada con un mullido antifaz en la cabeza.

El colchón

El primero y más importante es la comodidad. Un colchón cómodo, una almohada que se ajuste a tu posición para dormir y un edredón adecuado son vitales para dormir bien. Tu posición para dormir determina si debes tener una cama firme o blanda. Si tienes dudas, te ayudamos a encontrar tu colchón

La almohada

La elección de la almohada es también muy personal e influye mucho en el descanso. La almohada debe adaptarse a tus preferencias, a tu posición para dormir y a tu colchón. Para nosotros, tu descanso es muy importante por eso queremos que descubre qué almohada necesitas.

La iluminación

El segundo factor es la luz. Lo ideal es que el dormitorio esté lo más oscuro posible, lo que puede no resultar tan fácil. Unas persianas y cortinas opacas pueden marcar la diferencia al evitar la entrada de la luz natural o de las luces de la ciudad. Si nada de esto funciona, puedes utilizar un antifaz. Otro aspecto que se debe tener en cuenta es el color de la luz. La luz cálida es la mejor opción para relajarte antes de dormir. Una bombilla regulable que permita cambiar la calidez de la luz puede ser una buena inversión.

El ruido

El siguiente de los seis factores más importantes para un buen sueño es el nivel de ruido. En un mundo perfecto, el dormitorio sería un reducto de paz. Un lugar protegido sin molestos e intrusivos ruidos que perturben un buen sueño nocturno. Mantenerse aislado del ruido puede suponer un verdadero reto. Algunos elementos decorativos, como cortinas y alfombras gruesas, ayudan a aislar el dormitorio y amortiguan las vibraciones.

La temperatura

El siguiente factor que considerar es la temperatura. La temperatura ideal para el dormitorio es de 18 - 21 °C; sin embargo, es adecuada siempre que se encuentre entre 13 y 20 °C

Una mujer prueba varios colores de pintura para su dormitorio pintándolos como muestra en la pared.

El aire

El quinto factor es la calidad del aire. En muchos lugares del mundo, mantener el hogar a salvo de la contaminación es muy importante. Y como pasamos mucho tiempo en la cama, este aspecto cobra mayor importancia si cabe en el entorno donde dormimos. Un ventilador, un aparato de aire acondicionado, un purificador de aire o algunas plantas verdes (preferiblemente, aloe vera o cintas) pueden ser una buena solución. También es importante asegurarse de que la humedad del aire no sea demasiado alta en la zona en la que dormimos. Un exceso de humedad evita que la humedad se evapore de nuestro cuerpo, haciéndonos sentir incómodamente acalorados y pegajosos.

La pintura

Como ya sabrás, los colores tienen diferentes efectos sobre nuestra mente. Los que presentan las cualidades más relajantes son el azul, el amarillo y el verde. Por lo que tenlo en cuenta a la hora de pintar tu habitación. Opta por tonos neutros y pastel y evita los colores saturados e intensos.¿Cuál es el color menos favorable para dormir bien? El morado.

El orden y la limpieza

En cuanto al mobiliario del dormitorio, es muy sencillo. Mantenlo despejado y ordenado. Cuanto menos desorden haya, más probable será que duermas bien. Además, te sentirás mejor cuando te despiertes.

Los dispositivos 

Y por último, pero no por ello menos importante, evita tener dispositivos electrónicos como la TV o el ordenador en el dormitorio y deja el móvil fuera de la
habitación durante la noche. Así reduciremos la ansiedad que produce sentirnos conectados.


Unos pies con zapatillas deportivas de color rojo brillante descansan sobre una pila de almohadas blancas.

Los buenos hábitos proporcionan un mejor sueño

Puede que te hayas percatado de que el ejercicio es bueno para dormir. Y así es. Entre otros muchos beneficios, el ejercicio genera una sustancia química en el cerebro llamada adenosina. Esta benévola sustancia no solo hace que nos sintamos más cansados, sino que también nos proporciona un sueño más profundo. Tampoco es ningún secreto que el ejercicio libera unas hormonas beneficiosas, llamadas endorfinas, que hacen que nos sintamos más felices y contentos. Pero recuerda no hacer ejercicio justo antes de irte a la cama. Puede hacer que te pongas nervioso y te cueste trabajo quedarte dormido.

Un hombre con gafas usa un iPad en la cama y su luz se refleja en su rostro de aspecto cansado.

No te vayas a la cama con el móvil

Existen otros hábitos que pueden afectar negativamente a nuestro sueño. Por ejemplo, el café, el alcohol, el tabaco o usar el móvil o el portátil en la cama.

El problema de los móviles y los portátiles es la luz que irradian. Esta luz azul engaña al cuerpo, que cree que es la hora de despertarse, por lo que resulta más difícil quedarse dormido. La luz artificial (o cualquier tipo de luz) detiene la liberación de melatonina, que es una hormona natural cuya función es hacer que nos sintamos cansados.

¿Qué ocurre con el café? ¿Y el tabaco?

Como ya sabemos, la cafeína del café dificulta el sueño. Una sola taza de café por la tarde puede ser suficiente para que sea prácticamente imposible quedarse dormido. El alcohol, por otra parte, relaja el cuerpo y ralentiza el sistema nervioso. Genial, ¿verdad? Pues no, porque tu cuerpo puede tener que pasar toda la noche lidiando con los efectos negativos del alcohol. Esto significa que, en lugar de tener una buena oportunidad para descansar, tiene que funcionar. Como el alcohol también relaja los músculos de la garganta, te hace más propenso a roncar.

También se sabe que los fumadores tienen más dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormidos. La nicotina del tabaco perjudica tu cuerpo de muchas maneras. Al igual que el alcohol, también tiende a impedir que tu cuerpo se relaje totalmente.