SOLSTA OLARP Sillón, Ransta natural

69€

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Fundas de tela, ¡para el día a día!
La tela es atractiva, práctica y un material excelente para sofás y sillones. Las características específicas de cada tela vienen determinadas por, entre otras cosas, el tipo de fibra con que se fabrica y la técnica textil. En IKEA tenemos muchas fundas distintas, por lo que hay muchas probabilidades de que encuentres una que sea especialmente adecuada para ti. La mayoría de las fundas de tela son desenfundables y lavables, por eso decimos que es fácil convivir con ellas. Si se te derrama cualquier líquido sobre ellas, no es el fin del mundo, todo lo que tendrás que hacer es quitarla y lavarla. Incluso puedes comprar una funda nueva siempre que te apetezca para renovar tu sofá y toda la habitación. No sería mala idea comprar varias fundas para intercambiarlas... ¡una para cada estación!

Breve explicación sobre los textiles

Las telas se componen de fibras que se hilan para formar un hilo, con el que se tejen las distintas telas. Los textiles se fabrican de fibras naturales o sintéticas. Las fibras naturales más comunes son el algodón, el lino y la lana. Las fibras naturales a menudo ofrecen un tacto más suave y agradable que las sintéticas. El poliéster y la poliamida son ejemplos de fibras sintéticas. La ventaja de este último tipo de fibras es que son muy resistentes y ni encogen ni ceden al lavarlas. Es frecuente mezclar fibras sintéticas y naturales para obtener una combinación con la resistencia de unas y la suavidad y tacto agradable de las otras.

¿Qué hace que una tela sea resistente?

La resistencia de una tela viene determinada por la fibra, el hilo, la técnica textil y su acabado. Las fibras más resistentes son poliéster, acrílico, poliamida y lana. Un hilo tejido denso es más fuerte que otro de menor densidad. Y en lo relativo a la técnica textil, las telas más resistentes son las densas de superficie lisa. La tela se vuelve aún más fuerte si se acaba con, por ejemplo, un tratamiento antimanchas o si se prelava para reducir su encogimiento. Una tela teñida en hilado presenta colores más resistentes que las estampadas.

Frotar, lavar y... ¡aprobada!

Erabili aurretik, IKEA-n probak egiten dizkiegu oihal guztiei. Igurtzi egiten ditugu, iraunkorrak direla eta gainazalak luzaroan itxura ona izango duela ziurtatzeko. Garbitu egiten ditugu, ziur egoteko formari eta koloreari eutsiko dietela. Eguzki-argi biziaren pean jartzen ditugu, zer moduz jasaten duten ikusteko. Su ere ematen diegu, suarekiko zer erresistentzia duten ikusteko. Gainera, debekatutako produktu kimikorik ez dutela ere begiratzen dugu. Proba horiek egiten dizkiegu, besteak beste. Proba horien helburua da oihalak erresistenteak direla eta erabili ondoren ere itxura onari eutsiko diotela bermatzea. Proba guztiak kalifikazio onarekin gainditu ondoren soilik onartzen dugu oihalak gure sofak egiteko erabiltzea.

Breve explicación sobre los textiles

Las telas se componen de fibras que se hilan para formar un hilo, con el que se tejen las distintas telas. Los textiles se fabrican de fibras naturales o sintéticas. Las fibras naturales más comunes son el algodón, el lino y la lana. Las fibras naturales a menudo ofrecen un tacto más suave y agradable que las sintéticas. El poliéster y la poliamida son ejemplos de fibras sintéticas. La ventaja de este último tipo de fibras es que son muy resistentes y ni encogen ni ceden al lavarlas. Es frecuente mezclar fibras sintéticas y naturales para obtener una combinación con la resistencia de unas y la suavidad y tacto agradable de las otras.

¿Qué hace que una tela sea resistente?

La resistencia de una tela viene determinada por la fibra, el hilo, la técnica textil y su acabado. Las fibras más resistentes son poliéster, acrílico, poliamida y lana. Un hilo tejido denso es más fuerte que otro de menor densidad. Y en lo relativo a la técnica textil, las telas más resistentes son las densas de superficie lisa. La tela se vuelve aún más fuerte si se acaba con, por ejemplo, un tratamiento antimanchas o si se prelava para reducir su encogimiento. Una tela teñida en hilado presenta colores más resistentes que las estampadas.

Frotar, lavar y... ¡aprobada!

Cuidados para tu sofá

Antes de usarlas, en IKEA sometemos todas las telas a pruebas. Las frotamos para asegurarnos de que son duraderas y la superficie conserva un buen aspecto mucho tiempo. Las lavamos para tener la seguridad de que mantienen su forma y color. Las exponemos a una luz solar intensa, para comprobar qué tal la resisten. Incluso intentamos prenderles fuego para comprobar su pirorresistencia. Además, verificamos que no contengan productos químicos prohibidos. Y éstas son sólo algunas de las pruebas que realizamos. El objeto de las mismas es garantizar que las telas son resistentes y conservan un buen aspecto después de su uso. Sólo cuando han superado todas las pruebas con buenas calificaciones, permitimos que las telas se usen para fabricar nuestros sofás.

Con unas pocas atenciones, tus sofás de tela se mantendrán impecables durante más tiempo. Pásales el aspirador regularmente, pues el polvo y la suciedad atacan las fibras y afectan la calidad de la tela. No debes pasar el aspirador a los cojines de plumas, ya que éstas podrían salirse. En vez de ello, sacúdelos. Te sugerimos que cambies los cojines de lugar de vez en cuando, para que tu asiento favorito no se desgaste más que los otros. Trata de proteger tu sofá de la exposición directa a la luz del sol. Sería buena idea que corrieses las cortinas o bajases las persianas cuando la luz solar sea más intensa.

Fáciles de lavar

Nuestras fundas desenfundables pueden ser lavables a máquina o de limpieza en seco. Es recomendable que laves siempre toda la funda, para que no se produzcan cambios de tonalidad en sus diversas partes. El método de limpieza depende de muchas cosas, como del material, las costuras, la textura y la forma de la funda. Por esta razón, es esencial seguir las instrucciones de lavado en la etiqueta. Cierra las cremalleras de la funda cuando la laves, así se reducirán las tensiones entre las costuras interiores y la cremallera. No utilices la secadora con la funda, ésta podría encoger, en vez de eso, tiéndela a secar. Es mejor plancharla por el reverso y hacerlo mientras la funda aún esté húmeda. Así te resultará más fácil acabar con las arrugas y volver a colocar la funda en el sofá.

Eliminar manchas

Si se llegase a manchar la funda, es importante limpiarla de inmediato. A veces todo lo que se necesita es un poco de agua. Si no estás seguro sobre qué causó la mancha, es mejor confiar la limpieza de la funda a un profesional para su limpieza en seco. De lo contrario, te arriesgas a “fijar” la mancha en lugar de eliminarla. Si usas un quitamanchas, te aconsejamos que lo pruebes antes en una zona que no quede a la vista. Hay que “retirar” la mancha, y no restregar hasta que desaparezca. Algunos de nuestros sofás llevan un tratamiento para repeler las manchas. Los tratamientos antimanchas se vuelven menos efectivos con el paso del tiempo.

SOLSTA OLARP Sillón, Ransta natural

69€