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Visita a un hogar: un escritorio práctico para los niños

Hacer los deberes y estudiar es mucho más fácil si el espacio de trabajo es el adecuado. Por eso, desde aquí queremos darte una idea de cómo conseguir un escritorio práctico para los niños, tanto si tienen un área de estudio propio como si lo comparten con otros miembros de la familia, como es el caso de David, que utiliza el escritorio con sus padres. ¡Echa un vistazo a su hogar!

David vive en una caravana con sus padres en la que recibe escolarización, tanto por parte de ellos como a través de internet, con un tutor virtual. Como el espacio es reducido, el escritorio lo comparte con sus padres mientras aprenden y repasan lecciones juntos. Y, además, este escritorio también hace la función de mesa de comedor, por lo que lo despejan entre usos. Por eso, para que todo sea más sencillo, utilizan elementos que pueden moverse de un lugar a otro cuando lo necesitan.

“Mamá y papá son los que me enseñan casi todo, pero también tengo un tutor por Internet y puedo ver a todos mis amigos en nuestra aula virtual”, explica David. Te enseñamos al detalle cómo han organizado su escritorio para que lo aproveche al máximo.

Una mesa amplia y ordenada

Para tener un espacio de trabajo eficaz hay que empezar por lo básico: una superficie de trabajo sólida, es decir, una mesa. El tamaño de esta es importante y más cuando se va a compartir con otras personas en determinados momentos. Por eso, a la hora de elegirla, hay que tener en cuenta ese tipo de factores: cuántas personas van a usarla, qué tipo de asignaturas va a trabajar en ellas o si se va a utilizar para otras funciones, como es en el caso de la familia de David.

Sea del tamaño que sea, para que tus peques se concentren en sus tareas, es importante que aprendan desde el principio que hay que mantenerla lo más ordenada y despejada posible. De esta forma, podrá realizar las tareas cómodamente. Como veremos más adelante, los archivadores o bandejas para el escritorio se convertirán en sus grandes aliados para conseguirlo.

Una silla de escritorio ergonómica

Al igual que la mesa, la silla es otro de los elementos clave de cualquier escritorio. David pasa varias horas al día sentado en ella, por lo que sus padres querían que la silla fuera lo más cómoda posible. Eligieron una ergonómica y de altura regulable. Eso último les viene genial por dos motivos: en primer lugar, porque David podrá utilizarla durante mucho más tiempo, aunque crezca y, en segundo lugar, porque como no tienen mucho espacio, pueden reducir su altura para guardarla debajo del escritorio cuando no se está usando.

En este sentido, si estás buscando una silla de escritorio, lo primero es que sea cómoda, ya que esto puede afectar de forma directa al rendimiento y a la salud de la espalda de tus hijos. Una vez cubierto este requisito, puedes centrarte en otras funcionalidades que os resulten más prácticas en función de cómo sea vuestro hogar.

Un flexo para tener la iluminación adecuada

Una vez que tengas la mesa y la silla adecuada, llega el momento de pensar en la iluminación. Contar con una buena lámpara de escritorio es fundamental para realizar determinadas tareas y que no fuerce la vista al pasar tanto tiempo leyendo o escribiendo. En casa de David, eligieron un flexo de estilo vintage en blanco con detalles dorados que, además de ser muy práctica porque su brazo y su pantalla son regulables para dirigir la luz a donde sea necesario, aporta elegancia al escritorio.

¿Un plus? Esta lámpara es compatible con nuestras bombillas LED de alta eficiencia energética, que son mucho más sostenibles tanto para el medioambiente como para el bolsillo.

Archivadores y organizadores de escritorio

Cómo decíamos al inicio, tener la mesa despejada y en orden es fundamental para estudiar y hacer todas las tareas cómodamente. Por eso, contar con algún archivador u organizador de escritorio es muy útil. En él podrá guardar los libros, cuadernos o documentos que consulte con frecuencia para tenerlos a mano. Algo tan sencillo como esto le ahorrará espacio y tiempo a la hora de buscar aquello que necesite, lo que, a su vez, se traducirá en mejores resultados académicos.

Los padres de David lo tienen claro, por lo que en su escritorio cuenta con un archivador en el que coloca los libros que más utiliza a diario y que puede trasladar de un lugar a otro fácilmente. Aquellos libros o apuntes que no usa tanto, los tiene guardados en una cajonera específica para los archivos del cole.

Más orden y un toque decorativo

Otros elementos que no pueden faltar en el escritorio son los portalápices. En el caso de David, como su espacio de trabajo también es la mesa del comedor, sus padres han puesto una bandejita para agrupar algunos materiales que utiliza la familia de vez en cuando, como el celo o las cintas para manualidades. De esta forma, no tienen que quitar uno a uno cuando van a comer, sino que se llevan la bandeja con todo directamente. ¡Es mucho más práctico!

Por último, aparte de todo esto, también tienen un pequeño cactus y algún otro elemento decorativo que permiten que el espacio sea más personal y agradable.

¿Has tomado nota? Como ves, no son necesarios muchos elementos para conseguir que el escritorio de tus peques sea lo más práctico posible. No obstante, si todavía necesitas más inspiración, aquí te dejamos unos artículos que pueden interesarte.

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