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Jardinería para niños: una idea para entretener a tus hijos

El verano es un momento perfecto para que todo crezca. En este artículo, te mostramos cómo la jardinería en casa puede ser una forma divertida y educativa de entretener a tus hijos. No importa que no tengáis jardín o viváis en un piso en la ciudad. ¡Puedes optar por un huerto urbano! Además, es una forma de reconectarles con la naturaleza e inculcarles valores positivos para su cuidado.

Compost casero

Para empezar, debemos hacer una lista de todo lo que necesitamos para poder ponernos manos a la obra con los peques de la casa y enseñarles el arte de la jardinería. Nuestros básicos serán: abono, semillas, recipientes para la siembra, una regadera y quizás un pequeño invernadero.

El abono lo podemos conseguir de forma natural en casa si utilizamos los restos orgánicos de comida. Solo necesitamos tener un contenedor  específico para desechos orgánicos. También podemos usar los posos de café como nutrición vegetal.

¡Aaaah! No tires los tocones o tallos de las zanahorias, remolachas, cebollas, lechugas o similares, porque pueden serviros para germinar nuevas verduras y hortalizas.

Cómo cultivar sin semillas

Incluso cuando la mayor parte se ha utilizado para cocinar, una verdura a menudo puede brotar y renacer con tan solo una parte del tallo. Son muchas las hortalizas, frutas y plantas que puedes recuperar y conseguir que vuelvan a crecer a partir de sus restos en casa. Por ejemplo, puedes hacer rebrotar ajos, apios, una piña, el aguacate, el tomate, las zanahorias, la albahaca, el cilantro o el aloe vera, entre muchas otras. Para ello, solo necesitas tener un pedacito del vegetal o planta y colocarlo en un pequeño macetero con tierra y agua. Luego espera y verás cuáles arraigan con nuevas raíces.

Para que tus hijos puedan ayudarte en todas estas tareas, debes ponérselo fácil. La encimera de la cocina seguro que un espacio de trabajo ideal, pero seguramente no tiene la altura adecuada para tus hijos. Puedes conseguirlo con un taburete. Tener un lugar para sentarse mientras observan cómo evoluciona su mini jardín también es una ventaja.

Cómo hacer esquejes en agua

Podéis probar otros tipos de crecimiento y germinación. Al poner, por ejemplo, puerros, cebollas y alcachofas de Jerusalén en el agua, pueden producir nuevas raíces y seguir creciendo. ¡Los niños pueden agregar caras sonrientes para ver cómo se desarrollan algunos peinados y sombreros interesantes!

Plantar las semillas de tus verduras

Si conseguir que las sobras vuelvan a crecer no es lo suficientemente fascinante para tus hijos y se han quedado con ganas de más, ¡prueba a plantar semillas de pimientos o tomates! Simplemente quítale las semillas a tus verduras, déjalas secar al sol un par de días y luego colócalas en un macetero con tierra, sustrato, gua y ¡espera la magia! Si el macetero es muy pequeño, cuando la planta ya tenga un buen tamaño, deberás trasplantarla a un recipiente más grande.

Un huerto urbano dentro de casa

Cuando terminéis de plantar y hayáis limpiado la cocina, ya podéis colocar vuestro huerto casero cerca de una luz natural para dejarlo crecer, por ejemplo, en un carrito. Coloca un protector de piso  debajo para evitar posibles derrames y simplificar la limpieza. ¡Deja espacio para una botella de agua o regadera y restos de café molido para el cuidado diario!

Un pequeño invernadero interior

Otra buena opción para colocar con orden y estilo tu huerto urbano en casa es recurrir a un pequeño invernadero como este. Puedes colocarlo en la cocina, en una ventana o en una estantería del salón, pero siempre a una altura a la que los peques puedan acceder fácilmente para inspeccionarlo. Una vez que comienzan a crecer las plantas, podéis marcar su progreso (con tinta no permanente), y la escena cambiará día a día. ¿Tal vez puede ser un proyecto escolar en construcción?

Si te parece difícil el proceso de crear un huerto urbano, te dejamos un vídeo rápido donde te lo explicamos en un pispás.

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