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3 formas de delimitar tu espacio en un piso compartido

¿Vives en un piso compartido y quieres organizar mejor el espacio? ¡Los colores son la clave! Te enseñamos a distribuir tu espacio y el de tus compis para separar lo personal de lo comunitario de una forma sencilla y justa para todos.
Y como siempre, mejor si aprovechamos esta técnica de orden y almacenaje para hacerlo con un toque estiloso, ¿no crees? Échale un vistazo a estas tres ideas y aplícalas con el resto de tus compañeros y compañeras de piso.

Vivir en un piso compartido es una gran opción para independizarte. No obstante, como en cualquier convivencia, surgen las comunes negociaciones por la distribución del espacio. Las baldas de la nevera, los armarios de la cocina, los cajones del salón y del recibidor… ¡Todos queremos tener un hueco! Por ello, en el siguiente piso, hemos creado 3 ideas para delimitar, con la ayuda de los colores, la zona privada de 3 personas diferentes en espacios comunes de la casa. ¿Quieres verlas? ¡Sigue leyendo!

Un vestíbulo al completo

Empezamos por el vestíbulo o el recibidor. Y es que, al llegar a casa, lo primero que queremos hacer es librarnos de los trastos que llevamos diariamente (como la chaqueta, el casco, las llaves…). Para que este momento sea lo más cómodo posible y todo el mundo tenga su lugar especial, lo mejor es hacer una repartición equitativa. Además, con este método, favorecerás que todo esté más ordenado durante más tiempo. ¡Qué maravilla!

Cada persona tendrá un único color. En este caso: azul, blanco y negro. Podéis hacer que esa elección cromática vaya acorde con la decoración de la casa, o bien, darles protagonismo con una explosión de color. Para esta zona, recomendamos que pongas armarios abiertos, altos y bajos para sombreros, cascos y zapatos. La parte superior resérvala para todo lo que lleves en la cabeza. Justo debajo, te vendrán de perlas unos ganchos de pared para colgar el bolso, una mochila pequeña, la chaqueta… Lo que prefieras. Y por último, reserva la zona baja para los zapatos. Así no llevarás la suciedad de la calle al resto de la casa. Consejo: si no quieres estropear el interior del cajón y quieres que su limpieza sea más sencilla, puedes poner un protector o una alfombrilla para cajón.

¿Tenéis un mueble con cajones? ¡Pinta la cómoda de los mismos colores que los armarios! Y si te da la vena de artista, añade unos complementos de decoración a juego, como las hojitas de la pared.

Orden en una cocina compartida

Al igual que en el ejemplo anterior, pinta los armarios por fuera. Si tenéis alimentos u objetos comunitarios (como la sal, la harina, las sartenes e incluso productos de limpieza) déjalo sin pintar o añade un nuevo color diferente a los tres individuales.

Guarda los platos y vasos en baldas abiertas y vitrinas, resulta muy práctico y le da un toque decorativo al espacio. ¡Ah! Y si no tenéis un armario para cada persona, siempre podéis pintarlos por dentro para delimitar el espacio en el interior.

Para dividiros las tareas domésticas podéis crear una pequeña tabla con los turnos o crear tarjetas como estas de la imagen pintadas por vosotros. ¿A que es original? Algo que siempre viene genial en un piso compartido es tener un tablero en el que poner la lista de la compra comunitaria, así como tener reservado un bote con monedas para los gatos de todos.

Un baño bien distribuido

Y, ¿qué pasa con el baño? ¡También puedes organizarlo con los colores! Identifica las cosas de cada persona utilizando pintura resistente a la humedad y cajas de pino. Guarda los artículos de aseo en estanterías abiertas si prefieres verlo todo de un vistazo. Coloca, además, unas cajas para guardar las cosas que utilizas con menos frecuencia o que tendrías en tu dormitorio, como los repuestos de las toallas.

Para los cubos de la pared, nosotros hemos pintado un reborde de color para marcar cuál pertenece a cada persona. Un truco: delimita la zona que vas a pintar con cinta adhesiva de papel. Te ayudará a pintar correctamente las formas y sin peligro de manchar.

Los objetos comunes, como el papel higiénico, los podéis guardar en un armario o un carrito comunitario. Y no dudéis en utilizar complementos tan prácticos como unos ganchos o percheros para colgar las toallas e, incluso, unos cestos con ventosa individuales para la pared de la ducha.

¿Qué te ha parecido? Seguro que a partir de estas ideas se te ocurren muchas más para tu piso compartido. ¡No dejes de inspirarte! Si quieres más consejos para organizar y personalizar tu casa, no te pierdas estos artículos:

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