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Burro con ropa y accesorios organizados

6 consejos para organizarse fácilmente después de las vacaciones

Las vacaciones son geniales, pero suelen traer consigo un desajuste de horarios y cierto caos que es necesario corregir poco a poco cuando terminan. Para que sea mucho más sencillo hacerlo, te proponemos varios consejos para organizarte tras los días de descanso. ¡Te adaptarás de nuevo en un santiamén!

Durante las vacaciones nos acostamos más tarde, nos ponemos lo primero que pillamos para salir a dar una vuelta, nos olvidamos de practicar deporte y muchas veces comemos a deshoras. Por eso, cuando llegan a su fin, es bastante frecuente que nos cueste un poco volver a adaptarnos a nuestras rutinas. El orden en casa es la clave para retomar de nuevo las actividades del día a día. Tanto es así, que como verás, incluso puede ayudarte a implementar hábitos saludables como llevar una alimentación equilibrada, hacer ejercicio o dormir más. Vamos allá…

1. Organiza tu ropa según tus actividades

Aunque el fin de las vacaciones no conlleve un cambio de temperatura, sí que supondrá un cambio en tus actividades. Ya sea por la vuelta al trabajo o porque ya no vayas a la playa o a la piscina, la ropa que necesitarás será diferente. Por eso, lo mejor es que no postergues el cambio de armario hasta que bajen las temperaturas y empieces a guardar todo aquello que ya no vas a necesitar: bañadores, chanclas, sombreros… ¡lo que sea! De esta forma, tendrás mucho más espacio para dar prioridad a lo que sí vas a utilizar cada día y elegir tus conjuntos diarios será mucho más sencillo.

Esto incluye también a los accesorios, a los que les puedes buscar un hueco específico que te pille a mano para sacarles el máximo partido. Una buena idea puede ser colgarlos en paneles o tableros perforados en la puerta del armario, como en la foto. Así se acabará lo de no encontrar el cinturón, los pendientes o las gafas que usas prácticamente a diario. El resto de los accesorios que utilices menos, los puedes colocar en otro lugar (zapatero, cómoda…). Se trata de que identifiques cuáles son los que más sueles ponerte para no perder ni un segundo en buscarlos.

2. Prepara la ropa el día antes

¿Te cuesta elegir la ropa por las mañanas? Entonces, te recomendamos que pruebes a dejar los conjuntos preparados el día anterior. Puedes colgarlos en una percha y colocar todas las prendas y accesorios que vayas a llevar. La clave para acertar es que pienses bien en lo que vas a hacer durante todo el día (trabajo, reuniones, citas…) y elijas ropa con la que te vayas a sentir más a gusto para llevarlas a cabo. Si dudas entre un par de prendas, siempre puedes dejar ambas opciones para optar por la que más te apetezca justo al levantarte.

En este sentido, también te recomendamos que dejes preparado el bolso, la mochila o la bolsa con todo lo que vayas a necesitar (documentos, ordenador, neceser…). Ahorrarás unos cuantos minutos que podrás invertir en hacer otras cosas como, por ejemplo, desayunar tranquilamente para empezar el día con buen pie.

3. Ordena el baño de forma práctica

El baño es otra de las paradas obligatorias por la mañana y una de las estancias de la casa que puede robarnos más tiempo si no la organizamos bien. Si eres de esas personas que acumula productos y más productos en el armario o junto al lavabo y te cuesta encontrar justo lo que realmente necesitas, ¡ha llegado el momento de ponerle fin!

Para lograrlo, el primer paso será sacar todos los productos que tengas almacenados y colocarlos en el suelo para hacer inventario. Es muy probable que cuando veas todo lo que tienes, quieras salir corriendo, pero que no cunda el pánico, pronto lo tendrás todo mucho mejor organizado.

El siguiente paso será descartar todo lo que esté caducado (sí, los cosméticos también caducan). Con lo restante tendrás que seleccionar lo que realmente utilices y descartar lo que no. Una vez tengas esta selección, llegará el momento de colocar de forma ordenada todo lo que utilizas. Para que sea lo más práctico posible, te recomendamos que pienses el orden de tu rutina de mañana. Un organizador como el de la foto puede ser muy útil para ello, ya que tiene diferentes compartimentos en los que podrás poner las cositas según su uso.

Si te estás preguntando qué hacer con todos esos productos que no usas tanto, pero que no están caducados, tienes dos opciones: guardarlos en un armario u otro lugar de almacenaje al que accedas con menos frecuencia o regalárselos a tus amigos o familiares, ¡tú eliges!

Y si no tienes mucho tiempo, en este vídeo te explicamos cómo organizar el baño en tiempo récord. ¡Toma nota!

    4. Planifica tus comidas con antelación

    Organizar bien las comidas es un punto clave para la salud y para tener un mejor rendimiento en cualquier tarea diaria, ya sea estudiar o trabajar. Sin embargo, es bastante habitual que no planifiquemos las comidas y lo dejemos al azar, lo cual suele desembocar es que comamos cualquier cosa que pillemos en la nevera de forma rápida. Para evitarlo, un buen hábito es crear un menú semanal para las comidas y las cenas. Por supuesto, con cierto margen de flexibilidad por si surge cualquier imprevisto, pero en el que quede bastante claro qué platos vamos a hacer durante la semana. Para adquirir el hábito lo mejor es elegir un día de la semana fijo para determinarlo, por ejemplo, los domingos por la mañana.

    El primer paso antes de planificarlo será revisar qué tienes en la despensa, qué elaboraciones puedes hacer con ello y qué necesitas comprar. Esto propiciará que aproveches al máximo la comida que ya tienes en casa y no compres más de la cuenta. Una vez tengas esta información, será el momento de ponerlo sobre el papel.

    Para que sea más efectivo todavía, te recomendamos que apuestes por el batch cooking, es decir, que reserves también un día para preparar algunos de los platos y que así los tengas prácticamente listos cuando vayas a comer. Aunque haya comidas que tengas que hacer al momento, podrás adelantar muchas otras y conseguir comer de una forma más equilibrada.

    ¡Pss, por cierto! Para que se conserven lo mejor posible, nuestro consejo es que guardes las comidas que prepares con antelación en envases de vidrio, como los de nuestra gama IKEA 365+.

    5. Busca un lugar para tu ropa y material de deporte

    ¿Te cuesta mucho retomar la práctica de ejercicio después de las vacaciones? Algo tan sencillo como poner orden en tu material de deporte puede ser decisivo para recuperar la motivación.

    Nuestra recomendación es que busques un lugar de almacenaje específico para tu material de deporte e, incluso, para la ropa. Así cada vez que vayas a hacer ejercicio lo tendrás todo en un mismo lugar y la tarea será más sencilla. Puedes utilizar un mueble auxiliar como el de la foto, reservar un apartado de tu armario que tengas libre o recurrir a otras soluciones de almacenaje como cajas u organizadores de armarios.

    Aparte de esto, si a veces te saltas el deporte por aquello de que te falta tiempo y no puedes adaptarte a los horarios del gimnasio, ¿por qué no lo practicas en casa? Ya no habrá excusas porque podrás hacerlo cuando mejor te venga a ti.

    Si te animas, lo ideal es que busques una zona fija que esté bastante libre para que, de nuevo, no te dé pereza ponerte a ello. Con que tengas a mano lo que vas a necesitar, será suficiente. No esperes más para ponerte en marcha, tu cuerpo y tu mente lo agradecerán.

    6. Aparca la tecnología por la noche

    Por último, pero no menos importante, ¡el descanso! Si quieres que la vuelta de las vacaciones sea más sencilla y te cueste poco organizarte, necesitarás dormir lo suficiente. Y aunque en esto influyen muchos factores (horario, alimentación…), si hay uno que ha tomado protagonismo en los últimos años es la tecnología. Solemos tener la mala costumbre de estar con el móvil a todas horas, sobre todo por la noche. Vemos vídeos, revisamos las redes sociales, contestamos mensajes y, cuando queremos darnos cuenta, ha pasado mucho tiempo.

    Aunque parece algo inofensivo que hacemos todos, lo cierto es que está demostrado que recibir este tipo de estímulos justo antes de dormir dificulta el sueño y empeora la calidad del descanso. Por eso, nuestra propuesta es que crees en tu casa una especie de estación tecnológica en la que aparquéis vuestros dispositivos a partir de cierta hora de la tarde. Esto, además de facilitar la desconexión y el sueño, os permitirá conectar entre vosotros.

    Y ahora sí, ha llegado el momento de poner en práctica estos consejos y retomar el orden de la vida diaria. Por si necesitas algún que otro consejo, aquí te dejamos un par de artículos que pueden serte útiles. ¡A por ello!

    Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.