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Cómo diseñar un salón relajante

¿Te gustaría tener un salón en el que poder desconectar de la rutina diaria y olvidarte de las obligaciones? Aquí te explicamos cómo puedes crear un espacio zen para poder desconectar, descansar y relajarte en tu propia casa. Mímate y llénate de paz con un salón relajante. 

¿Cuándo fue la última vez que te sentaste en el sillón o en el sofá de tu casa y te sentiste verdaderamente en calma? Las pulsaciones se ralentizan, los músculos están menos tensos, la respiración es mucho más profunda y la mente, sencillamente, se queda en blanco por un momento… Ahhh, es maravillosa esa sensación, ¿verdad?

Tanto si pasas la mayor parte del día fuera de casa o trabajas y haces tu vida dentro de ella, es importante que siempre destinemos un rincón, por pequeño que sea, a la relajación, a nosotros mismos. Inspírate con los 4 pasos que hemos seguido para recrear este salón y descubre cómo conseguir que en tu casa reine la tranquilidad y el sosiego. 

1. Presta atención al color de las paredes

Apuesta por la sencillez visual. Si tienes la oportunidad, aprovecha y pinta todas las paredes del mismo color; a poder ser, un tono terroso que resulte visualmente relajante, como por ejemplo este tono rosáceo. También puedes decantarte otros tonos, pero siempre suaves, como los pasteles. Después, puedes añadir uno o dos colores neutros que contrasten, como hemos hecho con el blanco. Y, por último, un ambiente natural con plantas y complementos de materiales renovables aportarán mucha calidez al salón. 

2. Despeja el espacio y mantén el orden

Para relajarnos completamente, nada como tener el espacio que nos rodea limpio y ordenado (aunque sea mínimamente). Para conseguir un aspecto relajante, prueba a poner soluciones de almacenaje que, además de dejar que luzca el color de la pared de fondo, te ayuden a mantener el salón lo más ordenado posible.

Un truco: para conseguir un aspecto más armonioso, te recomendamos que elijas cosas de colores similares y coloques los libros en estantes con el lomo hacia adentro. ¡Ah! Y esconde, si puedes, cualquier cable o aparato electrónico, recuerda que buscamos desconectar.  

Prueba a guardar en cajas y cestos lo que quieras tener a mano, pero no a la vista. Si no quieres recurrir a las típicas cajas o necesitas dividir en diferentes compartimentos lo que quieres guardar, una opción bastante asequible y práctica es una minicómoda. Viene genial para guardar pequeños objetos y tenerlos siempre al alcance sin que molesten.  

Puedes aprovechar la pared del salón y crear diferentes niveles con los estantes de pared. De esta forma, tendrás mucho más espacio para guardar las cosas y, a su vez, te darán más opciones para decorar el salón. Por ejemplo, nosotros hemos aprovechado para poner algunas plantas más, así las paredes también se llenarán de ese verde que tanto nos gusta y dará la impresión de que estás rodeado de naturaleza.  

Y es que, al ordenar también estás decorando de alguna forma. Te recomendamos que agrupes tus objetos favoritos para que llamen más la atención y le den un toque decorativo al espacio. Una técnica que no suele fallar es introducir varios de estos objetos en un armario abierto, como hemos hecho con nuestro EKET.  

3. Añade plantas para crear un ambiente relajante

Ya lo hemos dicho, nada como rodearnos de naturaleza para aliviar el estrés. Además de purificar el aire y generar oxígeno, las plantas de interior aportan color, textura y profundidad a los espacios. Puedes poner tiestos colgantes encima de una ventana, macetas debajo y unos cordeles con elementos naturales atravesándola. Las plantas con flores son preciosas, pero en este caso optamos por poner naturaleza verde principalmente, aunque eso ya dependerá de tus gustos y tu mano con las plantas. Un consejo: cuida el aroma que se respira en tu salón relajante. Para ello, unas flores secas perfumadas pueden ser la clave.

Por cierto, ¿has visto las cestas que hemos colocado? Están hechas con materiales 100% renovables y lo mejor es que son súper prácticas tanto para guardar objetos en su interior como para decorar el espacio con un toque natural. 

4. Detalles para tu salón relajante

Poco a poco, vemos cómo todas las piezas van encajando y creamos un “ecosistema del relax”. Una vez tenemos el salón organizado, es momento de dar los últimos toques con los complementos para completar este rincón relajante.

Como habrás observado, no es necesario hacer una gran inversión para conseguir transformar un espacio o darle ese punto diferenciador. Una manita de pintura, cajas y alguna estantería o baldas, algo de verde para alegrar el corazón, un puntito de decoración organizando nuestros objetos y recuerdos… Es bastante sencillo, ¿verdad? Por último, vamos a ver el poder que tienen tus textiles para crear tu oasis de tranquilidad. 

La primera premisa para tener un espacio relajante es que este sea lo más cómodo posible. Y, ¿qué mejor que los cojines para conseguirlo? No tengas miedo a tener varios y de diferentes tamaños, incluso para sentarte en el suelo, si así quieres. Las mantas también son unas grandes aliadas para arroparte y no tener que moverte si tienes un poco de frío, así que te recomendamos que tengas siempre a mano alguna. Como extra, recuerda que tienes la opción de añadir una bonita alfombra que te dé un extra de calidez.  

Si necesitas un lugar donde dejar todos esos cojines, en especial, los más grandes para el suelo, un perchero puede resultarte de gran ayuda. Nosotros, hemos añadido en los cojines un par de presillas para poder colgarlos y evitar, de este modo, que se ensucien más de la cuenta o, sencillamente, que nos entorpezcan el paso. Puedes colocar unos ganchos individuales o directamente una tablita con varios.  

Y ya que estamos con los detalles, no está de más que tengas a mano preparada una zona o una bandejita con algún aperitivo, una buena bebida caliente (como por ejemplo, un delicioso café o té orgánico) o un poco de agua fresca en una botella o una jarra. Todo lo necesario para que no te falte absolutamente nada y ni siquiera tengas que hacer viajes por la casa. 

Estos son algunos de los toques finales, pero seguro que, a medida que vayas aprovechando este espacio, conocerás mejor qué cosas son necesarias para relajarte… el aroma de incienso, un poco de música de fondo, tu nuevo libro al lado, etc.   

Sigue inspirándote con estas ideas para poner a punto tu casa y disfrutar de rincones muy especiales.  

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