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Cómo decorar el baño de una forma económica y sostenible

Cómo decorar el baño de una forma económica y sostenible

El baño es una de las estancias de la casa con más potencial para renovarse y convertirse en un espacio más sostenible. Además, al utilizarlo toda la familia, cualquier pequeño cambio, tanto en los hábitos de consumo como en el mobiliario que lo llena, puede conseguir una gran mejora para los tuyos y para el planeta.

¿Quieres ver todo lo que puedes hacer para transformar tu baño en un lugar más respetuoso con el medioambiente? No te pierdas todos estos sencillos consejos para hacer un poquito más verde tu baño. Verás cómo con muy poco puedes ser mucho más sostenible.

1. Elige textiles de baño hechos con materiales renovables

Es uno de los cambios más sencillos y económicos para llevar a tu baño hacia la sostenibilidad. Y, si lo piensas, en esta estancia hay una gran cantidad de textiles: toallas de baño, toallas de manos, albornoces, alfombrillas, cortinas de ducha… Por eso, aprovechar tu próximo cambio de textiles para sustituirlos por unos elaborados con materiales renovables puede ser el primer pasito. ¡Mira!

El algodón siempre es una apuesta segura para tus toallas de baño. Además de ser un material renovable, en IKEA, todas nuestras toallas proceden de fuentes más sostenibles. Esto quiere decir que nos comprometemos a que todo el algodón sea reciclado o esté cultivado con menos agua y pesticidas, y al mismo tiempo aumentamos los márgenes de beneficio de los agricultores.

¡Y hablando de reciclaje! Cuando tengas que renovarlos, no te olvides de llevarlos a su contenedor correspondiente o al punto limpio más cercano para que puedan tener una nueva vida.

No te conformes solo con comprobar la composición de tus toallas de baño, ve más allá y cambia el resto de los textiles como la alfombrilla de la ducha o bañera e, incluso, las pantuflas del baño.

Puedes sustituir las que tienes más antiguas o desgastadas por unas nuevas más sostenibles hechas del algodón o, por ejemplo, de poliéster reciclado. Es una forma fantástica de seguir mimando tus pies, ya que el tacto sigue siendo suave y mullidito, y, de paso, también cuidarás del medioambiente.

¿Unas cortinas de baño ecológicas? ¡Claro que es posible! En IKEA, por ejemplo, tenemos una amplia gama de cortinas de ducha hechas con poliéster reciclado que se convierten en una alternativa perfecta.

Las que han sido elaboradas con plástico, por su parte, lo han hecho de una forma más sostenible, ya que han sido producidas con PEVA, un plástico sin cloro. ¡Ah! Y en algunas de nuestras cortinas el motivo decorativo que las acompaña ha sido impreso en relieve para evitar el uso de productos químicos. Así, reducimos también nuestro impacto ambiental. ¿Qué te parece?

2. Instala grifos de bajo consumo

¿Sabes que puedes consumir hasta un 50% menos de agua cambiando los grifos del baño por unos más sostenibles? Esta es una de las grandes ventajas que ofrece un estilo de vida más ecológico, ya que, además de respetar el planeta, puedes reducir el gasto y consumo energético de tu hogar, ahorrando un dinero extra.

En el baño, por ejemplo, una inversión de calidad (y no necesariamente cara) es instalar grifos de baño con regulador de caudal. El aireador del grifo mantiene la corriente de agua en el punto justo, pero consumiendo menos agua y energía, algo que influye directamente en tus facturas y en el planeta. Nuestros grifos con filtro están probados y certificados conforme a las normas europeas relevantes de mecánica, calidad y seguridad e higiene, incluida KIWA. Y estamos tan seguros de su calidad y eficiencia que tienen 10 años de garantía.

3. Decora con muebles de bambú

Los muebles de nuestro baño también pueden contribuir a una casa más respetuosa con el planeta. Por eso, si tienes la ocasión de amueblarlo o añadir algunos muebles nuevos, plantéate la posibilidad de que estos sean de materiales renovables.

El bambú, por ejemplo, es estupendo para decorar y organizar el baño. Se trata de un material renovable, asequible y muy resistente, capaz de soportar la humedad que se genera en esta estancia con el vapor del agua. Además, nos encanta el estilo natural que aporta a la estancia. Y si lo combinas con el toque verde de unas plantitas naturales, conseguirás un baño con un ambiente de paz y limpieza. En IKEA, tenemos nuestra línea especial RÅGRUND, una gama de muebles de bambú que se adaptan a cualquier esquina.

4. Añade cajas y cestas de materiales renovables

En espacios tan reducidos como los baños, la decoración y la organización deben ir de la mano. Por eso, lo mejor es que añadas accesorios que te permitan llenar de estilo la habitación, pero sin perder la practicidad para tu día a día. Y para darle ese toque sostenible, te recomendamos de nuevo que tengas presente los materiales de estos complementos.

Puedes utilizar unas preciosas cestas artesanales, como las de junco marino o las de polipropileno reciclado, para guardar en su interior las toallas de repuesto o el recambio del papel higiénico. Estas, además, están hechas a mano por nuestros artesanos expertos, por lo que tendrás un objeto único. Si no quieres algo tan grande como una cesta, siempre puedes recurrir a un tamaño más pequeño, como el de los cestos que te mostramos en la foto que, además, se pueden colgar en cualquier parte.

También puedes decantarte por complementos que te ayuden a guardar esos pequeños objetos que van de aquí para allá, como los algodones o los frascos de perfume y cremas. Organízalos fácilmente con accesorios asequibles hechos con materiales reciclables. Tarritos de cristal, cajas con compartimentos, organizadores de maquillaje e, incluso, pequeñas cestitas para los complementos que más usas.

5. Buenos hábitos para tu rutina en el baño

Como hemos avanzado, para tener un baño sostenible, no basta con utilizar los objetos más respetuosos con el medioambiente, sino que nuestros hábitos diarios también deben serlo.

¿Hacemos un repaso rápido para sacarle el máximo partido a nuestra rutina en el baño?

  • Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes o te enjabonas las manos.
  • Cronometra tus duchas para no tardar demasiado.
  • Aprovecha el agua fría para otras cosas, por ejemplo, mientras esperas a que salga el agua caliente, puedes llenar un cubo y fregar el suelo después con ese agua.
  • No te duches con agua muy caliente, ya que incrementas el gasto energético y, además, no es recomendable para el cuidado de la piel.

Consigue un baño ordenado y eficiente con estos sencillos y económicos consejos. Sumérgete en el mundo de la sostenibilidad y descubre todos los beneficios que te puede aportar. Si quieres saber más, no te pierdas estas ideas que te recomendamos a continuación.

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.