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Cómo cuidar las plantas de interior

Cómo cuidar las plantas de interior: consejos y trucos

Las plantas de interior nos ayudan a darle a nuestro hogar un toque de color y vitalidad. Pero son mucho más que eso: nos permiten acercar las diferentes habitaciones de nuestra casa a la naturaleza, nos transmiten tranquilidad, una sensación de paz y de armonía que no podríamos conseguir con ningún otro elemento. Pero para que todo esto sea una realidad, debemos cuidarlas con mimo y dedicación, incluso cuando no tenemos ni idea. Por eso te damos consejos para cuidar plantas de interior que puedes seguir a “pies juntillas” para que se mantengan llenas de vida como el primer día.

1. Ten en cuenta la luz de tu hogar

Para descubrir qué plantas se adaptarán a tu espacio, ten en cuenta la luz solar de la que dispones en casa. Las etiquetas de nuestras plantas indican si necesitan sombra, luz indirecta o luz solar directa. También mencionan si son de exterior o interior y las temperaturas adecuadas.

En nuestra web, encontrarás esta información en el apartado de "materiales y cuidados", por lo que antes de lanzarte a adquirir alguna de ellas, te recomendamos que leas detenidamente toda esta información para que la elección sea un éxito.

Si la luz cambia en las diferentes estancias de tu casa, podrás variar las plantas y colocar las que necesiten más luz o de forma directa en los espacios que más tengan y las que no en otros rincones que no tengan tanta. De esta forma, tendrás mayor variedad de plantas y el resultado será mucho más llamativo.

2. Deja que se adecúen al espacio y a la tierra

Aparte de informarte previamente como indicábamos en el punto anterior, es fundamental observar a las plantas para saber lo que necesitan: más agua, menos, más espacio, más luz… Si te fijas bien, verás cómo “te hablan” para decirte qué les hace falta.

También es cierto que en la mayoría de los casos no es necesario trasplantarlas durante el primer año, por lo que las puedes dejar tal y como están, sin necesidad de darles un mayor espacio en una maceta más grande. Eso sí: puedes ir variando el macetero exterior para que, además, te ayuden a aportar color y estilo a tu casita.

Por supuesto, coloca siempre un plato en la parte inferior de la maceta, porque ayuda a drenar el exceso de agua.

Una vez pasado un año, o cuando observes que requieren más espacio, habrá llegado el momento de hacer el trasplante. En este artículo te explicamos cómo hacerlo paso a paso, ya verás como es más sencillo de lo que parece.

¿Un truco extra? Si quieres aportarles mayor vitalidad, añade a tu rutina de cuidados un fertilizante, como VÄXER, que contenga nutrientes que ayudarán a que crezcan más fuertes y sanas. Te recomendamos que lo utilices sobre todo en primavera y verano, en la época de crecimiento.

3. La frecuencia de riego depende del tipo de planta

¿Quieres saber un truco para entender cuándo debes regar una planta? Si tocas la tierra y se te queda pegada al dedo, ¡no la riegues! Todavía está lo suficientemente húmeda.

Si te haces con tus plantas en IKEA, verás que nuestras etiquetas cuentan con gotas como guía: cuando veas una sola gota, querrá decir que la riegues una vez a la semana o cada dos-tres semanas. Si son dos gotas, una o dos veces a la semana (sin agua estancada). Y si el dibujo refleja 3 gotitas, dos o tres veces a la semana (sin tierra seca).

Si sigues teniendo dudas, puedes utilizar un sensor de humedad para plantas como CHILIPULVER, que se coloca en la tierra y si es necesario regarla, lo indica con una luz azul.

También puedes desentenderte por completo y optar por macetas con autorriego, que hacen el trabajo por ti. Aunque te aseguramos que cuidar, regar y mimar las plantas te puede proporcionar muchísima tranquilidad y convertirse en la mejor de tus aficiones. Así que, si estás buscando tener más momentos relajantes en tu vida y huir del estrés, ¡no lo dudes! Seguro que la jardinería te ayuda a alcanzar mayor paz mental.

4. Plantas artificiales: la alternativa para rincones siempre verdes sin esfuerzo

Vale, llegamos al final. Si te has rendido con las plantas de interior, no tienes mucho tiempo para dedicarte a su cuidado o, sencillamente, quieres un jardín vertical que se mantenga siempre tan espléndido como el primer día, quizá este sea el momento de pensar en las plantas artificiales.

Las plantas artificiales siempre parecen frescas y no se mueren, por lo que puedes explotar tu creatividad para lograr una decoración natural de lo más impresionante. Además, los armarios abiertos y los paneles de plantas cuadrados te permiten crear un jardín vertical de un modo sencillo.

¿Nuestro consejo? Que tengas en cuenta la decoración de tu hogar a la hora de elegir las plantas artificiales y la combinación de las mismas. Eso sí, no tengas miedo a generar contrastes, porque estos serán los que permitan que el estilo de tu casa sea único y especial.

Otra opción, por supuesto, es combinar ambos tipos de plantas, naturales y artificiales, para conseguir la decoración natural que estás buscando sin dedicarle tanto tiempo. Por si te lanzas y quieres ampliar conocimientos, aquí te dejamos una selección de artículos sobre el cuidado de plantas que puede interesarte.

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.