6 consejos imprescindibles para elegir tu ropa de cama

6 consejos imprescindibles para elegir tu ropa de cama

Tenemos la mala costumbre de creer que elegir la ropa de cama es una decisión sin mayor relevancia. Sin embargo, a la larga te das cuenta de que influye directamente en nuestro confort y descanso. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de comprar sábanas o rellenos nórdicos? No te pierdas esta lista de 6 consejos imprescindibles para elegir tu ropa de cama.

1-Elije el material de tu ropa de cama 

Vamos primero a analizar el componente fundamental de todo textil, el material del que está hecho. Y es que hay una gran variedad de materiales: lyocell, algodón, poliéster, satén… Pero ¿en qué se diferencia cada uno de ellos? El material influirá tanto en la durabilidad como en la propia comodidad de la cama.   

Materiales como el poliéster o la seda son algunos de los más populares. La ropa de cama elaborada con poliéster es de las más económicas, pero también de las que menos confort aportan, ya que se trata de un material sintético y poco transpirable.

En muchos casos, se combina con algodón para crear prendas mixtas. La seda, por su parte, es de las más suaves y frescas, pero también de las de mayor coste.

Podríamos decir que el pódium lo preside el algodón como el material más común en la ropa de cama. Y es que es un claro referente en la transpirabilidad de las sábanas y las fundas. Es decir, a mayor porcentaje de algodón, más transpirable será la ropa de cama.  

Una gran parte de nuestra ropa de cama es 100% algodón, dando lugar a ropa con un material suave y natural que absorbe la humedad y resulta muy agradable al tacto. Además, desde el año 2015, todo el algodón que utilizamos proviene de fuentes más sostenibles, por lo que, este es reciclado, o se cultiva con menos agua, fertilizantes químicos y pesticidas.  

2-Fíjate en el número de hilos para elegir las sábanas 

Seguro que más de una vez te ha pasado aquello de encontrar dos productos prácticamente iguales, pero con precios muy diferentes. ¿Por qué ocurre esto? En el caso de los precios de la ropa de cama (por ejemplo, en las sábanas) puede deberse al número de hilos que esté hecha. Este es uno de los indicadores más fiables de calidad del tejido.  

El número de hilos indica, como bien dice su nombre, el número de hilos por pulgada cuadrada. A mayor número de hilos, mayor densidad y resistencia tendrá la tela y, por tanto, mayor calidad. Para que te hagas una idea, la media de número de hilos de una sábana estándar sería de unos 120 por pulgada cuadrada. Lo recomendable es elegir aquellas a partir de 200 para que la calidad empiece a ser realmente buena. Así que ya sabes, ante la duda, revisa siempre el número de hilos.  

3-Mide bien tu colchón 

Una vez tengamos claro los conceptos básicos sobre la composición de la ropa de cama, llega el momento de elegirla. Para eso, primero debemos medir bien el colchón. Parece algo obvio ¿verdad? Sin embargo, uno de los fallos más frecuentes a la hora de elegir y comprar ropa de cama viene por no medir correctamente el colchón.  

4-Para elegir sábana bajera y encimera

Es muy importante ver las especificaciones de los productos para la ropa de cama. Por ejemplo, en el caso de la sábana bajera y la sábana encimera, nosotros indicamos en el envase la medida de la sábana, no la de la cama.  
 
Todas las sábanas bajeras de IKEA son de 200cm de largo, por lo que son aptas para las dos medidas de largo de nuestros colchones (190 o 200). Así que solo tendrás que fijarte en el ancho. 
 
Para las sábanas encimeras, comprueba el icono que indica si la sábana es para cama doble o individual, ya que todas tienen el mismo largo (260cm). Para camas dobles, independientemente del ancho real de tu colchón, te recomendamos que compres la de 240x260cm, y para camas individuales, recomendamos la de 150x260cm. 

5-El color de la ropa de cama influye en el confort y calidad 

Aunque no lo creas, el color también influye en la calidad de la ropa de cama. La explicación es muy sencilla. Al no tener que tratarse con tintes, la ropa de cama blanca mantiene mejor las fibras naturales del algodón y además es más respetuosa con el medioambiente.  

Sin embargo, la ropa blanca no nos ofrece esa variedad cromática que nos dan los juegos de sábanas y mantas con colores y estampados que nos gustan tanto para la decoración.  

Para elegir edredón o relleno nórdico 

La elección del edredón nórdico dependerá de tu propio termostato. Para los más calurosos, lo mejor son edredones nórdicos frescos con una menor cantidad de relleno (como, por ejemplo, GRUSBLAD, TILKÖRT o KÄLLKRASSE) y para las personas frioleras, mejor estar bien calentitos bajo un espeso gramaje, o lo que es lo mismo, un buen relleno (como por ejemplo con RÖDTOPPA, HÖNSBÄR, SÖTVEDEL…).  

¿No sabes por cuál decantarte? No te preocupes, también existen rellenos nórdicos todoterreno. Los edredones nórdicos 4 estaciones (como son perfectos para tener un relleno fresco y cálido en un mismo producto. Tan solo deberás añadir o eliminar capas para regular la temperatura. ¡Así de fácil!  

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.