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5 maneras de prolongar el verano en tu balcón o terraza

¡No queremos decir “adiós” al verano! ¿Quieres alargar las tardes en tu balcón o terraza sin que el fresquito o la oscuridad del otoño te condicionen? Te damos nuestros cinco mejores consejos para saber cómo prolongar los planes en tu zona de exterior. ¡Disfruta de los últimos momentos al aire libre en tu rinconcito preferido!

1. No te enfríes

Lo primero que se nota cuando el otoño se aproxima es, sin duda, el cambio de temperatura. Para evitar que la ‘rasquilla’ del fin del verano te haga encerrarte dentro de casa, crea un falso techo en la zona de los bancos o los sofás donde te sueles sentar. ¿Cómo? Muy sencillo. Puedes cubrirte con la ayuda de un dosel, un toldo, una sombrilla e incluso colocando unos postes altos y enganchando en cada uno una lona. En definitiva, cualquier cosa que sirva como escudo. Si quieres, también puedes poner alguna tela en uno de los laterales, a modo de pared, para resguardarte un pelín más.

¡Y es que los toldos no solo sirven para protegerte del sol! Con este sencillo truco, se mantendrá un poquito mejor la temperatura ambiente. Además, te vendrá de perlas tanto para resguardarte del viento como de la lluvia. ¡Y hablando de precipitaciones! Si te montas tú la lona, te aconsejamos darle un poco de inclinación para que el agua se deslice hasta el suelo y no se creen bolsas. De lo contrario, corres el riesgo de que te caiga todo el agua encima como si estuvieses bajo la cascada del Kerepakupai Merú.

¡Un último consejo! Como sabemos que habrá días en los que ese “fresquíbiris” puede ser algo más intenso, no está de más que tengas a mano una cesta con unas mantitas para taparte y no renunciar a esa conversación tan entretenida con tus amigos.

2. Protege tus textiles

Ahora que estamos más cómodos, el siguiente paso para alargar los días en el balcón o la terraza es asegurarnos de que nuestros textiles se mantienen en perfecto estado.

Lo mejor es que tengas un armario o un banco de exterior con almacenaje para guardarlo todo antes de irte a dormir o cuando sepas que no vas a estar ahí afuera. Así tendrás la tranquilidad de que, haga el tiempo que haga, tus cojines y mantas no se estropearán.

¿Quieres un extra de protección? Mételo todo en una funda impermeable para que ni la lluvia pueda contigo. Esto viene de lujo para banquitos con ranuras por las que se puede calar el agua o simplemente para aislar las telas de la humedad al 100%.

3. Plantas perfectas 365 días al año

Sé más audaz que la propia Madre Naturaleza y utiliza plantas naturales resistentes, capaces de soportar incluso algo de escarcha. De esta forma, tendrás tu pequeño jardín urbano fresco y bello como si la primavera reinara en tu terraza o balcón durante todo el año.

El truco, además de elegir plantas más todoterreno, está en ponerlas en macetas duraderas como, por ejemplo, las de acero, ya que aguantan la corrosión, o las de terracota, que retienen el exceso de agua. Si utilizas soportes para plantas con ruedas, podrás moverlas fácilmente de una zona a otra sin apenas esfuerzo para que absorban un poquito de sol cuando lo necesiten.

4. Un menú para combatir el fresquito

No dejes de cocinar o comer en el exterior. No necesitas encender la barbacoa para disfrutar de un almuerzo al aire libre. Tan solo es cuestión de replantear la carta. Cambia la ensalada de verano y los granizados por un menú menos refrescante (aunque igual de delicioso, faltaría más).

Saca una placa de inducción portátil y calienta algo de sopa para templar el cuerpo. ¿Qué tal un caldito de verduras o unas ricas lentejas? Vuélvete a sentar y ¡disfruta!

Otro de esos consejitos que tanto nos gustan: tus dedos agradecerán una taza resistente al calor con tapa y protección para no quemarse las yemas, ¿verdad? Seguro que sí.

5. Iluminación de terraza para cenar con las estrellas

Cuando los días se acorten, vas a necesitar un toque extra de iluminación para la terraza o para el balcón. Coloca algunas luces que alumbren la mesa o la zona de los asientos para que, aunque no sea una luz muy potente, aporte la claridad adecuada para estar a gusto.

Por ejemplo, puedes colgar unas bombillas LED encima de la mesa o puedes optar por un bonito farolillo con una vela en su interior.

¡Diseña tu propia decoración! Coloca una guirnalda con batería dentro de un florero de cristal para crear un ambiente acogedor al instante. Y si no confías mucho en las velas y el fuego, puedes optar por unas LED que dan el mismo efecto, pero sin peligro alguno. Recuerda que estas luces siempre serán más decorativas que funcionales. Si quieres una buena iluminación, tendrás que colocar algo más potente.

¿Sabes que ahora tenemos un montón de luces decorativas de exterior con carga solar? Son una solución perfecta para no tener que andar buscando recambios de pilas o enchufes y regletas. Y, además de gastar menos en la factura de la luz, tendrás una terraza o un balcón respetuosos con el medio ambiente. Bonito, económico y sostenible, ¡qué fantasía!

Actividades y entretenimiento para estar al aire libre, incluso en otoño

Y bien, ahora que tenemos todos los consejos para tener una terraza o un balcón a prueba de tiempo otoñal, ¿cómo vamos a aprovecharlo? Dependiendo de cuál sea tu horario de ratos libres, puedes hacer diferentes actividades para disfrutar cómodamente en tu rinconcito. ¡También tenemos algunas propuestas!

Puedes crearte un rincón de lectura para leer tu novela mientras apuras los rayos de ese sol que tanto nos gusta cuando refresca un poco; una zona para disfrutar de un buen café calentito, e incluso ¡puedes trasladar el popular cine de verano a tu casa!

Anota todos los elementos para tener una tarde “de película”.

Primero, y más importante, un proyector y una pantalla. ¿Sabes qué? Las sábanas blancas lisas que todos tenemos en nuestros cajones te hacen el apaño perfecto para proyectar la peli. Engánchala de una estantería (o de donde puedas) con unas pinzas para sujetarla mejor y que quede sin pliegues. ¡Et voila! Cine montado. Si no tienes unas sábanas así, haz como nosotros y pon una cortina de ducha. Da el pego, ¿eh?

Segundo, y no menos sustancial, ¡unos aperitivos! Prepara un tapeo de esos que tanto adoramos y ten a mano la bebida para no interrumpir la peli (aunque con el baño no podemos hacer milagros, ahí tocará darle al “pausa” y levantarse). Colócalo todo en un taburete o carrito y ¡shhh! Que ya empieza.

¿Con ganas de más? Tenemos un montón de sugerencias para ti. ¡Echa un vistazo!

Nos encanta que los clientes utilicen nuestros productos de una forma creativa. ¡Atrévete tú también! Pero debes tener en cuenta que las modificaciones y cambios que introduzcas en los productos de IKEA impiden que se puedan volver a vender o utilizar para su uso original, por lo que invalidan las garantías comerciales de IKEA y el derecho a devolución.