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La historia de los nombres de nuestros productos

Dos mesas LACK, una negra y una blanca. La blanca tiene encima un par de libros y un florero con una planta verde.
El nombre es parte esencial de nuestra identidad. Y eso es justamente lo que queremos transmitir en IKEA, donde cada uno de los productos de nuestro catálogo tiene un nombre muy original.

La tradición partió de la mano de nuestro fundador Ingvar Kamprad. Ingvar no creía en identificar los productos con números, y en cambio prefirió darles un nombre con identidad y un carácter propio. Así nacieron la silla LARS, la mecedora INGE o la mesa LACK, entre otros más de 9.500 nombres dentro del surtido de productos IKEA. 

Y detrás de esta particularidad a la hora de nombrar los productos, hay una fórmula que se ha mantenido por décadas: que la palabra esté conectada de alguna manera con Suecia, con su geografía, sus personas o su cultura. Por ejemplo, los muebles de exterior llevan nombres de islas escandinavas y las alfombras, de ciudades. Los accesorios de cama y baño son bautizados recordando plantas y flores. Los estantes llevan nombres de profesiones o de niños, como BILLY, y las telas y cortinas, nombres de mujeres, como SOFIA

“Gracias a esto, la gente cuando se acerca a los productos de IKEA habla de ‘mi próximo BESTÅ’ o ‘mi próximo MALM’, como si fueran amigos muy queridos. En otros países, siempre estamos escuchando historias de ese tipo y es muy agradable saber que nuestros clientes nos tienen presentes en su vida de una manera tan cercana”, agrega Gunnel, Gerente Comercial de IKEA Chile, Colombia y Perú.

Este semestre podrás descubrir estos productos y muchos más.

¡Nos vemos pronto!