
Algodón cepillado. La ropa de cama adquiere un tacto muy suave, con una superficie lisa y regular.

Satén de algodón. Confiere a la ropa de cama una suavidad y brillo especiales.

Ropa de cama de hilo fino y tejido denso; muy suave y resistente.

Corchetes a presión ocultos. El edredón se mantiene en su sitio.