
Queda bien incluso en el vestíbulo o en el baño.

Acertar con un tiro desarrolla la coordinación entre la vista y la mano.

Al poderse tirar al blanco, puede ser más divertido recoger y poner orden.

Muy práctico para guardar objetos pequeños.

Ocupa poco espacio cuando no lo usas. Es fácil de aplastar y dejar plano.