Product Recycling Fund
The price of this item includes a contribution to a Product recycling fund to ensure that waste electrical and electronic equipment is collected and recycled in a responsible manner.
A la hora de elegir la cuna, opta por una que tenga los cantos redondeados y que no tenga piezas ni tornillos que resulten llamativos a los ojos de un bebé.
Cuna de IKEA con la base regulable y cajones de almacenaje debajo.
Sueño profundo y seguro
Las cunas adaptables se pueden utilizar en diferentes etapas de la infancia, e incluso después. Primero, coloca la base alta para que te resulte más sencillo coger al bebé. Cuando ya pueda sentarse, colócala un poco más baja. Y después, retira uno de los laterales para que el niño pueda subirse y bajarse sin tener que saltar por la barandilla.

Los expertos desaconsejan que haya peluches y sábanas holgadas en las cunas. Lo mejor es que solo haya un colchón bien ventilado, un colchoncillo que se pueda lavar encima, una sábana ajustada y un saco de dormir para bebé. Los protectores de cuna cumplen una buena función y evitan que sus brazos y piernas queden atrapados.
Cambiador de IKEA con móvil para bebés y estante de pared encima.
Cambio de pañales profesional
Un buen cambiador es el que es fácil de limpiar y tiene laterales altos para que el bebé no se mueva demasiado. De todos modos, como a los bebés les gusta sorprender, recuerda tener siempre puesta una mano sobre su barriguita. Para ello es esencial que tengas todo lo que necesitas a mano. Los estantes de encima del cambiador y el almacenaje de debajo resultan muy útiles.

Pero por supuesto, estando preparado uno tiene la mitad de la batalla ganada, pero a muchos bebés no les gusta nada que les cambien el pañal... Cuelga un móvil encima del cambiador para que se pueda distraer con algo. Una luz suave también va muy bien para el cambio de pañal durante la noche; así le cuesta menos volverse a dormir después.
Dormitorio con un gimnasio para bebés de IKEA con peluches sobre una alfombra.
Un lugar seguro para jugar
Los bebés se lo llevan todo a la boca. Y no es porque tengan hambre, sino porque es una forma de conocer el mundo que les rodea. Intenta que los peluches tengan los ojos bordados, en vez de cosidos o pegados, para que no haya peligro de que se caigan. Y como tienen un oído delicado, intenta que el volumen sea bajito.

Es mejor que jueguen en el suelo, para que no se caigan, y las alfombra de juego suaves con juguetes estimulantes son la opción más cómoda.